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4 de mayo de 2014

Mayo, mes de María

Mayo: Mes de María
La Iglesia otorga este mes a María para conocerla y amarla más
Mayo: Mes de María

Mayo es el mes de las flores, de la primavera. Muchas familias esperan este mes para celebrar la fiesta por la recepción de algún sacramento de un familiar. También, Mayo es el mes en el que todos recuerdan a su mamá (el famoso 10 de Mayo) y las flores son el regalo más frecuente de los hijos para agasajar a quien les dio la vida.

Por otro lado, todos saben que este mes es el ideal para estar al aire libre, rodeado de la belleza natural de nuestros campos. Precisamente por esto, porque todo lo que nos rodea nos debe recordar a nuestro Creador, este mes se lo dedicamos a la más delicada de todas sus creaturas: la santísima Virgen María, alma delicada que ofreció su vida al cuidado y servicio de Jesucristo, nuestro redentor.

Celebremos, invitando a nuestras fiestas a María, nuestra dulce madre del Cielo.




¿Por qué se celebra el mes de María en mayo? 

El Mes de María se reza en Mayo, en el llamado 
“mes de las flores”, que se llama así, porque con la 
llegada del buen tiempo y tras las lluvias invernales, 
el campo y los jardines comienzan a cubrirse de un 
verde intenso y de los colores y aromas de las 
flores. Es el apogeo de la primavera. 
Y así, desde la edad media se consagró el 
"mes de las flores" a la Virgen María para rendir 
culto a las virtudes y bellezas de la Madre de 
Dios. Quizá se escogió este mes también como 
una sustitución cristiana de las solemnidades 
paganas de ese mes en honor de “Flora”, de hecho 
todo el mes de mayo estaba consagrado a la “diosa” 
como mes de las flores y mes de la madre y tomaba su 
nombre de una diosa de la naturaleza romana llamada 
"Maia"(madre natura vinculada a la idea de vegetación y florecimiento), de cuyo 
nombre deriva el mes, que nosotros hoy conocemos como mayo. 

La primera noticia clara que se tiene de la consagración del mes de mayo a la 
Virgen, viene de Alfonso X, "el Sabio", rey de España, en el siglo XIII. Este rey - Juglar 
cantaba en sus "Cantigas de Santa María" los loores de mayo en honor de la Virgen 
Santísima. 

La Orden franciscana siempre ha tenido unos lazos muy especiales con la 
bienaventurada Virgen María, hasta el punto de ser contado entre las órdenes 
marianas surgidas en la Edad Media. Origen de estos lazos profundos es la experiencia 
espiritual de Francisco, el cual "rodeaba de amor indecible a la Madre de Jesús, por 
haber hecho hermano nuestro al Señor de la majestad. En su honor cantaba alabanzas 
especiales, le dirigía oraciones y le ofrecía afectos tantos y tales que ninguna lengua 
humana puede expresar. Mas, lo que más nos llena de gozo, es que la constituyó 
Abogada de la Orden y puso bajo sus alas a los hijos que estaba para dejar, para que 
encontrasen en ella calor y protección, hasta el final" (2Cel., 198). 

Escribiendo sus últimas voluntades a Clara, afirma con sencillez y convicción: "Yo, 
fray Francisco pequeñuelo, quiero seguir la vida y pobreza del altísimo Señor nuestro 
Jesucristo y de su Santísima Madre, y perseverar en ella hasta el final". Por eso, para 
Francisco, María Santísima no es solamente una obra maestra de la gracia para 
contemplar, sino, sobre todo, un modelo de fe y un estilo de vida para imitar; aunque 
para sus seguidores, los Franciscanos de todos los tiempos, Jesús y María se convierten 
en la imagen de la humanidad nueva a la que los hombres tienen que conformarse 
para realizar su propia existencia según el proyecto de Dios, es decir, la voluntad de 
extender su amor a todas las criaturas. 

La reflexión sobre la Encarnación del Verbo conduce, pues, al Santo de Asís y a 
los teólogos hijos suyos a reconocer el lugar singular de María en la Historia de la 
salvación. Ella es la "bendita entre las mujeres", a la que ha venido a habitar aquel que 
ni los cielos pueden contener", como afirma Clara en una de sus cartas a Inés de Praga.





                           MES DE MAYO CON MARÍA





UNA MADRE NO SE CANSA DE ESPERAR



ADVOCACIONES DE LA VIRGEN MARÏA

Historia del Día de la Madre

En España se conmemora el primer domingo de mayo pero no siempre ha sido así. En el resto de países que lo celebran, las fechas y orígenes también varían



De hecho, los orígenes de esta efemérides se encuentran en la Antigüedad, de la mano de un componente simbólico y mitológico que comienza en Egipto, donde se rendía homenaje a la diosa Isis, nombrada como la «Gran diosa madre», «Fuerza fecundadora de la naturaleza» o, entre otros, «Diosa de la maternidad y del nacimiento». En torno a ella la mitología cuenta cómo, tras la muerte de su hermano y marido, despedazado tras su asesinato, encontró todas las partes de su cuerpo y, tras hacerlo, quedó impregnada de él y fecundó a su hijo Horus.
De ahí que se le rindiera homenaje, tal y como se hacía también con el mismo sentido en Roma y Asia Menor con la Diosa Cibeles o en Grecia con la Diosa Rea.
En Europa, el primer antecedente lo encontramos ya en el siglo XVII y con una vertiente más humana y semejante a la actual aunque, en un principio, la fecha señalada, que era el cuarto domingo de Cuaresma, se empleaba para honrar con flores y otras ofrendas la Iglesia en la que cada uno había sido bautizado –la «Iglesia Madre». Más tarde, con la aprobación de un decreto en el año 1600 este día adquirió otro significado.
Fue entonces cuando se permitió a los siervos volver a sus hogares ese día de Cuaresma y que se celebrara de un modo más semejante al actual el Día de la maternidad. Así, las clases trabajadoras tenían ese domingo para reunirse con sus familias y celebrar colectivamente esta fecha.

El origen actual

Si bien es cierto que este es el origen de la celebración actual, cabe destacar que a partir de aquí va modificándose según el país. Así, si miramos hacia Estados Unidos, aunque algunos colonos ingleses trataron de mantener viva la tradición, las condiciones en las que trabajaban en este país hicieron que, en muchos casos, ocultaran sus costumbres de cara a evitar problemas. Pero no por ello esta celebración cayó en el olvido.
Fue en 1870 cuando, en Boston, Julia Ward Howe –autora, por cierto, del «Himno de la República»- organizó una gran manifestación pacífica y una celebración religiosa en la que invitó a todas las madres de familia que resultaron víctimas de la guerra tras perder a sus hijos en ella. Esto fue un dos de junio y, aunque tuvo su éxito, terminó por no convertirse en una costumbre, algo que cambió con Anna Reeves Jarvis.
Jarvis, ama de casa, comienza en el año 1908 una campaña a nivel nacional para que se instaure ese día de forma oficial. Como origen de su demanda está la muerte de su madre, hecho que marcó su vida y por el que, tomando como base la demanda de Howe, empieza a escribir a personalidades intelectuales influyentes de la época para que apoyaran su petición y lo instauraran en el aniversario de la muerte de su madre, el segundo domingo de mayo.
Su iniciativa no fue en vano y en 1910 ya se celebra en casi todo Estados Unidos y, en 1914 el presidente Wilson convierte el Día de la Madre en una celebración oficial. Con lo que Jarvis no contaba, y contra ello luchó, fue con el carácter comercial que fue adquiriendo el día.

La celebración española

Lo que sí logró fue dotar al mundo de una celebración que hoy en día se festeja en cerca de 70 países. Entonces, unos 40 adoptaron la fecha en el mes de mayo, aunque cada uno la organizó a su manera.

Es el caso de España, donde inicialmente se celebraba el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción. Tras hacerse oficial en Estados Unidos, se optó por cambiar la fecha: «En toda la cristiandad se conmemoraba la maternidad ese día, en diciembre. Actualmente solo Panamá lo hace así ya que se optó, en el caso español, por separar las conmemoraciones. Esto no tiene una causa precisa más allá de lo simbólico que es el mes de mayo; por el tema Mariano, es el mes de la Virgen, el mes en el que, como las flores, todo se renueva, todo nace», explica a ABC.es Juan Moreno, profesor de Religión del Insitituto Alkala Nahar.
Así, tal y como expone Moreno, la celebración no está ideada con un componente comercial, algo que ya en su momento hemos visto que evitó Anna Reeves Jarvis, ya que, con la base cristiana, el día tenía el objetivo de ser una «fiesta de agradecimiento hacia la madre, que nos ha dado la vida, como en las religiones celtas se agradecía a la Madre Tierra».
Con todo, si bien sus orígenes son distintos, la finalidad de la celebración no lo es y, aunque la mayoría adoptó la costumbre estadounidense de trasladarlo al mes de mayo, teniendo en cuenta el componente religioso que además este mes conlleva, no es la norma.

Algunas fechas del Día de la Madre en otras partes del mundo



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