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13 de junio de 2015

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

El 13 de junio la Iglesia celebra la fiesta de uno de los santos más conocidos y venerados en el mundo, San Antonio de Padua, a quien según la tradición, se le invoca para hallar objetos perdidos. La tradición se habría originado en un problema que tuvo con un novicio.
San Antonio nació en Portugal en 1195 en una familia de la nobleza. Desde niño se consagró a la Santísima Virgen. En su juventud fue atacado por las pasiones sensuales pero con ayuda de Dios las dominó, encontrando su fortaleza en las visitas al Santísimo.
Fue admitido en los franciscanos a inicios de 1221, participó en Asís del capítulo general de la orden de ese año y más adelante fue enviado a predicar en diversas ciudades, obteniendo un gran éxito en la conversión de los herejes.
Como la gente buscaba estar cerca de él y algunos le arrancaban pedazos de su hábito, se le asignó un grupo de hombres para protegerlo después de los sermones. En ocasiones predicaba en plazas y mercados. Bastaba su presencia para que los pecadores cayesen de rodillas a sus pies.
Se trasladó a Padua, donde ya había trabajado anteriormente. Denunció y combatió el vicio de la usura pero poco a poco la salud de San Antonio se fue deteriorando y se retiró a descansar a los bosques. Al sentir que su vida llegaba a su término, pidió regresar a Padua, pero solo llegó hasta los límites de la ciudad.
El 13 de junio de 1231 recibió los últimos sacramentos, entonó un canto a la Virgen y antes de partir a la Casa del Padre, dijo sonriente: "Veo venir a Nuestro Señor". Fue canonizado sin que haya transcurrido un año de su muerte por el Papa Gregorio IX  y declarado Doctor de la Iglesia por el Papa Pío XII.
Un hombre retó a San Antonio a probar que Jesús estaba en la Eucaristía y dejó sin comer tres días a su mula. Llevó al animal al templo y le mostró pasto fresco, pero la mula prefirió ir con el Santo, que se encontraba al lado con una hostia consagrada, y se arrodilló.

Inaugurada la sede de Cáritas Parroquial del Santo Cristo situada en la Capilla de Fátima

Esta tarde se inauguraba la sede de Cáritas Parroquial del Santo Cristo, ubicada en las instalaciones de la Capilla de Nuestra Señora de Fátima y cuyo coste de reforma de este edificio ha supuesto un total de 66.523,76 euros. El acto se ha llevado a cabo con una Misa y recorrido de los asistentes para conocer las instalaciones totalmente reformadas.

En la inauguración de esta nueva sede han estado presentes miembros de las distintas Hermandades y Cofradías de Valdepeñas, de Cáritas Interparroquial, el arquitecto que ha llevado a cabo la obra, feligreses del Santo Cristo y del Barrio de Fátima, así como las más de 30 voluntarias que conforman esta entidad perteneciente a la Parroquia del Santo Cristo.
La Misa ha sido oficiada por el párroco de la Iglesia de San Juan de Ávila en Ciudad Real y delegado episcopal de acción Socio-Caritativa, Joaquín Gutiérrez Villar, quién ha estado acompañado por el párroco del Santo Cristo, Emilio J. Montes. En la homilía Gutiérrez ha apelado al amor al prójimo, al hermano, a compartir el tiempo “que decimos no tener” con los demás, a sentir amor por los más pobres “en definitiva a trabajar por el bien común, que es lo que hace Cáritas”.
Igualmente, se ha referido a la Capilla de Fátima como un espacio que "es un pedazo de cielo” y también a la solidaridad que “debe ser pensada para el bien común, olvidando los individualismos, compartiendo con los demás”.
Por su parte, Emilio J. Montes, ha dado las gracias a quienes han colaborado para que esta obra se pueda llevar a cabo y como “la ilusión y el esfuerzo de todos ha hecho que este proyecto, nacido de la solidaridad, la entrega y el sacrificio, sea una realidad”. Igualmente ha recordado como los que en su día se manifestaron y protestaban porque “decían que la Capilla se cerraba, hoy está claro que no era cierto y aquí está reformada y albergando la sede de Cáritas del Santo Cristo, con las puertas abiertas para todos”.
Esta sede de Cáritas Parroquial abrirá en verano los martes de 10:00 a 13:00 horas y en invierno martes y jueves por la tarde.
Instalaciones de Cáritas del Santo Cristo
El edificio alberga un despacho de acogida, baño con ducha, espacios para organización y archivo de documentación, ropero, despensa para almacenamiento de alimentos, cocina para impartir cursos y sala de espera.
Capilla de Nuestra Señora de Fátima
La Capilla de Nuestra Señora de Fátima se ha convertido en un amplio y luminoso espacio que dará cabida en sus misas, que se celebrarán en invierno, a más de cien personas y en el que la imagen de la Virgen de Fátima preside el altar, flanqueado por dos cuadros cuyos protagonistas son el Sagrado Corazón de Jesús y una fotografía del Papa Juan Pablo II.
Se trata de un espacio con bancos de madera y que también alberga la imagen de Jesús con el borriquillo, que procesiona el domingo de Ramos, entre otras.
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SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo.



La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, cuando se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo. La devoción al Sagrado Corazón está por encima de otras devociones porque veneramos al mismo Corazón de Dios. Pero fue Jesús mismo quien, en el siglo diecisiete, en Paray-le-Monial, Francia, solicitó, a través de una humilde religiosa, que se estableciera definitiva y específicamente la devoción a su Sacratísimo Corazón.

El 16 de junio de 1675 se le apareció Nuestro Señor y le mostró su Corazón a Santa Margarita María de Alacoque. Su Corazón estaba rodeado de llamas de amor, coronado de espinas, con una herida abierta de la cual brotaba sangre y, del interior de su corazón, salía una cruz.  Santa Margarita  escuchó a Nuestro Señor decir: "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada más que ingratitud, irreverencia y desprecio, en este sacramento de amor." Con estas palabras Nuestro Señor mismo nos dice en qué consiste la devoción a su Sagrado Corazón. La devoción en sí está dirigida a la persona de Nuestro Señor Jesucristo y a su amor no correspondido, representado por su Corazón. Dos, pues son los actos esenciales de esta devoción: amor y reparación. Amor, por lo mucho que Él nos ama. Reparación y desagravio, por las muchas injurias que recibe sobre todo en la Sagrada Eucaristía.