11 de marzo de 2026

SAN EULOGIO DE CÓRDOBA

 


 

San Eulogio nació en Córdoba, España, en el año 800. En sus tiempos, Córdoba, estaba ocupada por los musulmanes o mahometanos, los cuales solamente permitían a los cristianos ir a misa pagando un impuesto y elevado por cada vez que fueran a la Iglesia, pero castigaban con pena de muerte al que hablara en público de Jesucristo, fuera de la Iglesia.

La familia de Eulogio se conservaba en su fe católica en medio perdida de fe de la mayoría de los católicos, que la habían abandonado por miedo a las amenazas del gobierno musulmán.

Tuvo por maestro a uno de los más grandes sabios de su tiempo, al famoso Esperaindeo, el cual lo formó muy bien en filosofía y otras ciencias. Como compañeros de estudios tuvo a Pablo Álvarez, el cual fue siempre su gran amigo y escribió más tarde la vida de San Eulogio con todos los detalles que logró ir coleccionado. “Era muy piadoso y muy mortificado. Sobresalía en todas las ciencias, pero especialmente en el conocimiento de la Sagrada Escritura. Su rostro se conservaba siempre amable y alegre. Era tan humilde que casi nunca discutía y siempre se mostraba muy respetuoso con las opiniones de los otros, y lo que no fuera contra la Ley de Dios o la moral, no lo contradecía jamás. Su trato era tan agradable que se ganaba la simpatía de todos los que charlaban con él. Su descanso preferido era ir a visitar templos, casas de religiosos y hospitales. Los monjes le tenían tan grande estima que lo llamaban como consultor cuando tenían que redactar los Reglamentos de sus conventos. Esto le dio ocasión de visitar y conocer muy bien un gran número de casas religiosas en España”

Ordenado sacerdote, repartió su vida entre la contemplación dentro de los monasterios próximos a la ciudad y la cura pastoral. Su celo era tal que, como dice su biógrafo, “tenía gracia para sacar a los hombres de su miseria y sublimarlos al reino de la luz”.

En el año 848 emprendió un viaje hacia Francia, pero al querer atravesar por la Marca Hispánica, encontró dificultades debido una rebelión contra el rey de Francia Occidental Carlos el Calvo. Intentó entonces pasar a Francia a través de Pamplona, pero allí también se estaba produciendo problemas por los cuales no pudo pasar. Acogido por el obispo de Pamplona, comenzó a viajar por los monasterios pirenaicos para difundir entre las autoridades eclesiásticas mozárabes de al-Ándalus importantes obras de la cultura cristiana y occidental.

No pudo pasar, y regresó, deteniéndose en Toledo, junto al obispo Wistremiro. Este viaje fue sumamente útil al sacerdote cordobés porque descubrió la mentalidad de los cristianos independientes del poder musulmán y pudo enriquecer las escuelas de Córdoba con libros latinos que no se encontraban en la España musulmana, gracias a que estuvo recolectando varios de ellos por su viaje.

En el año 850 estalló la persecución contra los católicos de Córdoba por el gobierno musulmán, que mandó a asesinar a un sacerdote y luego a un comerciante católico. Los creyentes más fervorosos se presentaron ante el alcalde de la ciudad para protestar por estas injusticias, y declarar que reconocían a Jesucristo y no a Mahoma. A estos enseguida los mandaron torturar y los hicieron degollar. Murió un gran número de personas, de todas las edades, entre ellos también, muchos de los que habían perdido la fe, pero luego de esto la recuperaron, así haciendo pública su elección por Jesús, y murieron mártires.

A dos jóvenes católicas las llevaron a la cárcel, amenazándolas terriblemente si no renegaban de su fe. Las dos estaban muy desanimadas, pero San Eulogio se enteró y compuso para ellas un animador librillo llamado “Documento martirial”, y les aseguró que el Espíritu Santo les concedería un valor que ellas nunca habían imaginado tener y que no les permitiría perder su honor. Las dos jóvenes proclamaron valientemente su fe en Jesucristo y le escribieron al santo que en el cielo rogarían por él y por los católicos de Córdoba para que no desmayaran de su fe. Fueron martirizadas, así pasando a la eternidad con nuestro Padre. Sin embargo, el obispo de Toledo, Eulogio, fue encarcelado, donde escribió muchos libros sobre el martirio, pero luego logro salir de la cárcel, encontrándose  con Iglesias y escuelas cristianas destruidas.

Eulogio, vigilado siempre por el gobierno musulmán, se veía obligado a cambiar constantemente de lugar, siendo detenido a principios del 859 por haber ayudado a ocultarse a una joven llamada Leocricia, hija de padres musulmanes, que había sido convertida por una monja. Lucrecia y Eulogio fueron llevados ante el juez, que por el hecho de que Eulogio era obispo de Toledo hicieron que el juicio se desarrollara ante el emir, el cual tuvo que oír de sus labios una defensa ardiente al cristianismo. En vista de esto fue condenado a decapitación.

Murió como mártir de Cristo en la tarde de un sábado del 11 de marzo del 859. Su cuerpo fue sepultado en la basílica de San Zoilo. También la joven que murió junto a él, fue proclamada Santa Lucrecia.

 

 




10 de marzo de 2026

SANTA MARÍA EUGENIA DE JESÚS

El santoral católico recuerda en el día de hoy, 10 de marzo, a Santa María Eugenia de Jesús, una religiosa que fundó la Congregación de Hermanas de la Asunción en París


Santa María Eugenia de Jesús Milleret de Brou,
 una monja de origen francés que fundó en 1839 la Congregación de Hermanas de la Asunción junto a otras dos religiosas y que fue canonizada por el Papa Benedicto XVI en 2007

Nacida en el seno de una familia burguesa en la ciudad francesa de Metz, la educación que le inculcan a Ana Eugenia Milleret de Brou, como así fue llamada la santa en su bautismo, incentiva en ella una gran curiosidad intelectual en una época que estuvo marcada por el Romanticismo. Como tal, la religión católica no está presente en su vida durante sus primeros años, aunque los valores que le inculcan desde pequeña casan a la perfección con lo que predican la Iglesia desde el cristianismo.

La muerte de dos hermanos y la separación de sus padres la llevan con tan sólo 15 años a París, a donde se traslada para vivir junto a su madre. Sin embargo, poco puede disfrutar de la compañía de su progenitora en la capital francesa, ya que el cólera hace enfermar rápidamente a su madre, dejando huérfana a la joven y motivando su conversión al cristianismo. A los 19 años, Ana Eugenia Milleret encuentra en el padre Combalot a su confesor y es ese sacerdote quien designa que va a ser la fundadora de una congregación que el religioso lleva tiempo deseando formar, y que estará enfocada en una vida comunitaria de oración y estudio.

El primer colegio de la orden abre sus puertas en 1841 y está destinado a inculcar los valores tradicionales de la religión en el marco de modernidad que se daba en la época. Se trata de un proyecto en el que Santa María Eugenia de Jesús estuvo involucrada durante toda su vida hasta su fallecimiento en 1898.





 


9 de marzo de 2026

SANTA CATALINA DE BOLONIA


Etimológicamente significa “casta, pura”. Viene de la lengua griega.

He aquí otra chica con inquietudes espirituales a la que no le seducen los encantos y esplendores de los palacios reales.

Efectivamente, era hija de una familia ilustre de Italia. Vivía encantada con la princesa Margarita, hija de Nicolás de Est, marqués de Ferrara.

Desde que naciera en el año 1413, y se fue haciendo una joven muy guapa, notaba de día en día que su camino no era la corte ni las riquezas.

A la temprana edad de los doce años buscaba con anhelo en dónde ser mejor y hallar más pronto la perfección a la que Dios nos llama a cada ser humano.

Una vez que la princesa Margarita contrajo matrimonio, ella pudo respirar a pleno pulmón. Se había quedado libre de toda atadura a la corte.

Llegó para ella el momento en el cual, aunque con muchas dificultades, se decidió por entrar en el convento de las Terciarias de san Francisco de Asís.

La dejaron entrar, y ella se sintió más feliz que nunca. Al comenzar su vida de relaciones humanas con las hermanas, todas se quedaban contentas por su trato, sus atenciones personalizadas y por su grado de santidad y de bondad que reflejaba su lindo rostro, imagen de su casta alma. En el capítulo en el cual se elige a la madre abadesa, todas las hermanas pensaron casi unánimemente que la mejor sería Catalina.

En este convento estuvo toda su vida, hasta el año de su muerte que tuvo lugar en 1463.

Escribió muchos libros acerca de la piedad y de la vida religiosa. Todo el mundo, fino y atento a las cosas del alma, conoce su mejor libro titulado “Siete Armas Espirituales”. Ella, en su sencillez y con las mejores intenciones, se lo dedicó a todo aquel o aquella que sufra tentaciones.

El Papa Clemente VIII la inscribió en el martirologio incruento y Benedicto XIII la llevó a la gloria de los altares.







 



8 de marzo de 2026

III DOMINGO DE CUARESMA 2026 / SAN JUAN DE DIOS



En este tercer domingo de Cuaresma, el encuentro de Jesús con la samaritana junto al pozo de Jacob es uno de los relatos más hermosos del Evangelio. Jesús, cansado del camino, rompe todas las barreras: habla con una mujer (los rabinos no debían hacerlo), con una samaritana (judíos y samaritanos no se trataban), con una pecadora (vivía en situación irregular).

Jesús pide agua, pero en realidad es Él quien tiene agua para dar: el agua viva del Espíritu Santo. A través del diálogo, Jesús va llevando a la mujer desde su sed superficial (el agua del pozo) hasta su sed más profunda (el amor, el sentido de la vida, Dios). Jesús le revela su vida con verdad y misericordia, sin condenarla: "Has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es tu marido".

La mujer experimenta la conversión: reconoce su pecado, descubre que Jesús es el Mesías, deja su cántaro (sus seguridades antiguas) y va a anunciar a Cristo a su pueblo. Se convierte en misionera. El Salmo 94 nos recuerda: "Ojalá escuchéis hoy su voz: no endurezcáis el corazón".

Jesús nos acompaña llamándonos a la conversión. Nos invita a reconocer nuestra sed más profunda y a buscar en Él el agua que sacia de verdad. Como el pueblo en el desierto que murmuró contra Dios (primera lectura), a veces nosotros también buscamos llenar nuestra sed en pozos rotos que no sacian. 









Nació y murió un 8 de marzo. Nace en Portugal en 1495 y muere en Granada, España, en 1550 a los 55 años de edad.

De familia pobre pero muy piadosa. Su madre murió cuando él era todavía joven. Su padre murió como religioso en un convento.

En su juventud fue pastor, muy apreciado por el dueño de la finca donde trabajaba. Le propusieron que se casara con la hija del patrón y así quedaría como heredero de aquellas posesiones, pero él dispuso permanecer libre de compromisos económicos y caseros pues deseaba dedicarse a labores más espirituales.








 




SANTAS PERPETUA, FELICIDAD Y COMPAÑEROS MÁRTIRES



Esposa y madre. Fue martirizada con su servidora y amiga Felicidad y otros mártires en Cartago (África) el 7 de marzo del año 203.








 


6 de marzo de 2026

SANTA MARÍA DE LA PROVIDENCIA

                            


Se llama "Divina Providencia" al cuidado amoroso que Dios tiene de cada uno de nosotros.

Su nombre era María Eugenia Smet. Y nació en Lila, Francia, en marzo de 1825. Sus estudios los hizo interna en un colegio de religiosas; y allí adquirió una sólida formación religiosa, cuyas características principales fueron una confianza total en la Divina Providencia, un gran amor y devoción por las benditas almas del purgatorio, y una fuerte inclinación hacia la vida religiosa.

Al volver a su casa después de terminar sus estudios de bachillerato se propuso estar siempre ocupada y ayudar en lo más posible a los pobres. Cada día cocinaba una enorme olla de sopa y la repartía entre los más indigentes. Y a los que no podían salir de su casa por estar enfermos, les llevaba alimentos a sus propios hogares. Le encantaba ayudar a barrer y adornar los templos.

Cuando ya llevaba 7 años dedicada a estas obras, un día asistió a un retiro predicado por un misionero y salió llena de entusiasmo por las Misiones. En adelante se dedicó a recoger ayudas para los misioneros y a hacer rifas para conseguir dinero para las misiones. Los misioneros se quedaban admirados de las cantidades de ayudas que esta joven les conseguía.

A los 27 años, con permiso del confesor, hizo voto de castidad.

En 1855, por consejo del Santo Cura de Ars y de otros santos sacerdotes, se unió con otras jóvenes piadosas en París y fundó la comunidad de las "Auxiliadoras de las Almas del Purgatorio".

María era terca y no le gustaba hacer mucho caso de los consejos de sus directores. Por ello los capellanes de su comunidad no duraban sino muy poco tiempo y la Comunidad no lograba progresar. Pero Dios le concedió el remedio que necesitaba. Le envió un sabio Padre Jesuita que con diplomacia pero con energía fue logrando que la hermana María le hiciera caso y siguiera sus consejos. Ella, que era tan dominante, ahora tenía frente a sí a uno de su talla. Al fin un día le confesó claramente: ¡Padre, Ud. ha logrado dominar mi altanería y mi terquedad! El sacerdote le respondió: "Quiera el cielo que de ahora en adelante lo que Ud. busque sea hacer siempre no lo que sus impulsos y sus caprichos le aconsejen, sino lo que más le parezca que es la voluntad de Dios".

Otro día ella le decía al santo jesuita: "Padre, estoy totalmente disgustada de mí misma y del modo como me comporto". Y él le respondió: "Me alegra que no esté contenta de cómo es y de su modo de comportarse. Si estuviera contenta, eso sería una mala señal".

El Padre jesuita les redactó las Reglas o Constituciones de la nueva comunidad, las cuales fueron adoptadas, y aceptadas en 1859, y en aquel mismo años, 28 señoritas, ante el Arzobispo de París, juraron cumplir las Reglas de la nueva Congregación. La fundadora se llamó en adelante Madre María de la Providencia.

Cuando se desanimaba, le decía su director espiritual: "Usted es una preferida de la Divina Providencia. Si después de todas las maravillas que la Divina Providencia ha hecho en su favor, todavía desconfiara de las ayudas de Dios, esto sería una verdadera infidelidad. Confíe en Dios y vencerá".

Fundó casas de su Comunidad en varios sitios de Francia y envió a sus religiosas como misioneras a China.

a Divina Providencia permitió que le llegara un dolorosísimo cáncer que la atormentó por bastante tiempo, y que la obligaba frecuentemente a guardar quietud (lo cual le servía para crecer mucho en santidad por medio de la oración y la meditación).

En 1871, devorada por el cáncer, murió santamente. Y su rostro, que poco antes de la muerte estaba crispado por los terribles dolores, recobró al morir una muy agradable presencia.

Sus religiosas tienen 119 casas en el mundo con 1,100 religiosas, y se dedican a la pastoral de la salud y a la pastoral social.

Que como esta santa fundadora, también nosotros logremos dominar nuestros impulsos, nuestras inclinaciones, y dejarnos guiar por las luces e inspiraciones de quienes nos quieren guiar hacia la santidad.





 


5 de marzo de 2026

SAN ADRÍAN

                              


En el sexto año de la persecución de Diocleciano, siendo Firmiliano gobernador de Palestina, Adrián y Eubulo fueron de Batenea a Cesarea para visitar a los confesores de la fe. Cuando los guardias de la ciudad les interrogaron sobre el motivo de su viaje, los mártires respondieron sin rodeos que habían ido a visitar a los cristianos. Inmediatamente fueron conducidos ante el gobernador, quien los mandó azotar y desgarrar las carnes con los garfios de hierro, para ser arrojados después a las fieras.

Dos días más tarde, durante las fiestas de la diosa Fortuna, Adrián fue decapitado, después de haber sido atacado por un león. Eubolo corrió la misma suerte, uno o dos días después. El juez le había prometido la libertad a este último, con tal de que sacrificara a los ídolos, pero el santo prefirió la muerte.







 
 

    ¡ FELICIDADES A TODOS LOS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA !