23 de marzo de 2025

III DOMINGO DE CUARESMA 2025 - CICLO C

23 de Marzo de 2025

“Nos cuida para dar fruto… no seamos estériles”



En una ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.

Jesús les contestó: “¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.”

Y les dijo esta parábola: “Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: «Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?” Pero el viñador contestó: “Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas”.”

Palabra del Señor

Evangelio Comentado por:

José Antonio Pagola

¿PARA QUÉ UNA HIGUERA ESTÉRIL?

Jesús se esforzaba de muchas maneras en despertar en la gente la conversión a Dios. Era su verdadera pasión: ha llegado el momento de buscar el reino de Dios y su justicia, la hora de dedicarnos a construir una vida más justa y humana, tal como la quiere él.

Según el evangelio de Lucas, Jesús pronunció en cierta ocasión una pequeña parábola sobre una «higuera estéril». Quería desbloquear la actitud indiferente de quienes le escuchaban, sin responder prácticamente a su llamada. El relato es breve y claro.

Un propietario tiene plantada en medio de su viña una higuera. Durante mucho tiempo ha venido a buscar fruto en ella. Sin embargo, años tras año, la higuera viene defraudando sus expectativas. Allí sigue, estéril en medio de la viña.

El dueño toma la decisión más sensata. La higuera no produce fruto y está absorbiendo inútilmente las energías del terreno. Lo más razonable es cortarla. “¿Para qué va a ocupar un terreno en balde?”.

Contra toda sensatez, el viñador propone hacer todo lo posible para salvarla. Cavará la tierra alrededor de la higuera, para que pueda contar con la humedad necesaria, y le echará estiércol, para que se alimente. Sostenida por el amor, la confianza y la solicitud de su cuidador, la higuera queda invitada a dar fruto. ¿Sabrá responder?

La parábola ha sido contada para provocar nuestra reacción. ¿Para qué una higuera sin higos? ¿Para qué una vida estéril y sin creatividad? ¿Para qué un cristianismo sin seguimiento práctico a Jesús? ¿Para qué una Iglesia sin dedicación al reino de Dios?

¿Para qué una religión que no cambia nuestros corazones? ¿Para qué un culto sin conversión y una práctica que nos tranquiliza y confirma en nuestro bienestar? ¿Para qué preocuparnos tanto de «ocupar» un lugar importante en la sociedad si no introducimos fuerza transformadora con nuestras vidas? ¿Para qué hablar de las «raíces cristianas» de Europa si no es posible ver los «frutos cristianos» de los seguidores de Jesús?











SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO


Nació en Mayorga, España, en 1538.

Los datos acerca de este Arzobispo, personaje excepcional en la historia de Sur América, producen asombro y maravilla.

Los historiadores dicen que Santo Toribio fue uno de los regalos más valiosos que España le envió a América. Las gentes lo llamaban un nuevo San Ambrosio, y el Papa Benedicto XIV dijo de él que era sumamente parecido en sus actuaciones a San Carlo Borromeo, el famoso Arzobispo de Milán.





 


SANTA LEA

                             


Hoy 22 de marzo la iglesia conmemora a santa Lea.

Santa Lea era de familia noble, y quedó viuda a muy joven edad. Al parecer debía contraer nuevas nupcias con un ilustre personaje que estaba a punto de recibir el alto cargo de cónsul.

Sin embargo, Lea renuncia al matrimonio, prefiriendo ingresar a la comunidad de Marcela, donde se estudiaban las Escrituras y se rezaba en comunidad, y donde se vivía en castidad y pobreza. Esta decisión significó un giro completo en su vida. Marcela encuentra en Santa Lea total fidelidad, tanto que le encomienda la formación de los jóvenes en la vida de la fe y en la práctica de la caridad. A la larga, Lea llegaría a dirigir el instituto. Estas son las palabras insustituibles de san Jerónimo: "De un modo tan completo se convirtió a Dios, que mereció ser cabeza de su monasterio y madre de vírgenes; después de llevar blandas vestiduras, mortificó su cuerpo vistiendo sacos; pasaba las noches en oración y enseñaba a sus compañeras más con el ejemplo que con sus palabras". "Fue tan grande su humildad y sumisión, que la que había sido señora de tantos criados parecía ahora criada de todos; aunque tanto más era sierva de Cristo cuanto menos era tenida por señora de hombres. Su vestido era pobre y sin ningún esmero, comía cualquier cosa, llevaba los cabellos sin peinar, pero todo eso de tal manera que huía en todo la ostentación". No sabemos más de esta dama penitente, cuyo recuerdo sólo pervive en las frases que hemos citado de san Jerónimo. La Roma en la que fue una rica señora de alcurnia no tardaría en desaparecer asolada por los bárbaros, y Lea, «cuya vida era tenida por todos como un desatino», llega hasta nosotros con su áspero perfume de santidad que desafía al tiempo. SANTA LEA nos enseña que la viudez puede abrir caminos inesperados para encontrar a Dios. Escúchanos, oh Dios que amas nuestra salvación, permite en la fiesta de la bienaventurada santa Lea, seamos agraciados por sentir una tierna devoción. Por Jesucristo Nuestro Señor, Amén. Hoy también la iglesia recuerda a: - San Epafrodito – Obispo - San Bienvenido Scotivoli – Obispo - San Nicolás Owens – Jesuita mártir - San Basilio de Ancira – Obispo - San Pablo de Narbona – Obispo