13 de diciembre de 2025

SANTA LUCÍA



A Santa Lucía se le ha representado frecuentemente con dos ojos, porque según una antigua tradición, a la santa le habrían arrancado los ojos por proclamar firmemente su fe.

Nació y murió en Siracusa, ciudad de Italia, y gracias a sus múltiples virtudes entre las que se destaca la sencillez, la humildad y la honradez, el Papa San Gregorio en el siglo VI puso su nombre a dos conventos femeninos que él fundó.

Según la tradición, cuando la santa era muy niña hizo a Dios el voto de permanecer siempre pura y virgen, pero cuando llegó a la juventud quiso su madre (que era viuda), casarla con un joven pagano. Lucía finalmente obtuvo el permiso de no casarse, pero el joven pretendiente, rechazado, dispuso como venganza acusarla ante el gobernador de que la santa era cristiana, religión que estaba totalmente prohibida en esos tiempos de persecución. Santa Lucía fue llamada a juicio; fue atormentada para obligarla a adorar a dioses paganos, pero ella se mantuvo firme en su fe, para luego ser decapitada.








 


¡ FELICIDADES A TODASLAS PERSONAS QUE HOY CLEBRAN SU ONOMÁSTICA !
EN ESPECIAL FELICITAMOS A NUESTRA TUTORA DE 5ºB LUCÍA ROZAS


12 de diciembre de 2025

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE



Un sábado 9 de diciembre, el indio Juan Diego, recién convertido a la fe católica, se dirigió al templo para oír Misa. Al pie de un cerro pequeño llamado Tepeyac vio una nube blanca y resplandeciente y oyó que lo llamaban por su nombre. Vio a una hermosa Señora quien le dijo ser "la siempre Virgen María Madre de Dios" y le pidió que fuera donde el Obispo para pedirle que en aquel lugar se le construyera un templo. Juan Diego se dirigió a la casa del obispo Fray Juan de Zumárraga y le contó todo lo que había sucedido. El obispo oyó con admiración el relato del indio y le hizo muchas preguntas, pero al final no le creyó.

De regresó a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oír a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo. De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba. El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano.

Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde halló rosas de Castilla frescas y poniéndose la tilma, cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Una vez ante Monseñor Zumarraga Juan Diego desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio. Pio X la proclamó como "Patrona de toda la América Latina", Pio XI de todas las "Américas", Pio XII la llamó "Emperatriz de las Américas" y Juan XXIII "La Misionera Celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas".






 


11 de diciembre de 2025

SAN DÁMASO I



Este Pontífice se hizo famoso por haber redactado y hecho grabar los epitafios o lápidas en los sepulcros de muchos famosos mártires de las catacumbas de Roma.

De familia española, el santo fue secretario de los Pontífices, San Liberio y San Félix, y al ser elegido Papa, en el año 366, hizo honor a su nombre, que significa "domador", porque tuvo que sofocar una sangrienta rebelión que se levantó en Roma contra él.

Tuvo como Secretario al gran San Jerónimo, a quien le encargó que tradujera la S. Biblia al idioma popular, conocida con el nombre de "La Vulgata", y que fue empleada por la Iglesia Católica durante cerca de 15 siglos.

La tradición señala que el Papa San Dámaso fue el que introdujo en las oraciones de los católicos el "Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén". Durante todo su pontificado se preocupó por conseguir que los obispos de todas las naciones reconocieran al Sumo Pontífice de Roma como el obispo más importante del mundo.

Murió el 11 de diciembre del año 384 a la edad de 80 años. Fue sepultado en la tumba que él mismo se había preparado humildemente, alejado de las tumbas de los santos famosos de Roma. Después construyeron sobre su sepulcro la basílica llamada San Dámaso.








10 de diciembre de 2025

FIESTA DE LA TRASLACIÓN DE LA SANTA CASA DE LORETO


A partir del siglo XVI, la "Santa Casa de Loreto" que se encuentra en la región italiana de la Marca de Ancona, ha sido un concurrido centro de peregrinación y una instancia de oración de famosos santos como San Francisco Javier, San Francisco de Borja, San Carlos Borromeo, San Luis Gonzaga, y muchos otros más, que dieron devoción de un santuario mariano muy amado en el occidente.
Pese a que la milagrosa traslación de la casa de Nazaret a Loreto no tiene ninguna prueba histórica, existen sólidas bases de esta devoción mariana. En 1470, una bula emitida por el Papa Pablo II, autorizaba la conmemoración de una imagen de la Santísima Virgen transportada por los ángeles a Loreto, dentro de un edificio sin cimientos, "milagrosamente fundado".
Hacia 1472, uno de los rectores del templo de Loreto relató sobre la forma en que la "Santa Casa de Nazaret" llegó a las cercanías de Fiume y después, a Loreto. De acuerdo con todos los relatos escritos, la bendita construcción debe haber llegado a las cercanías de Fiume en 1291 y a Loreto en 1294. Causa extrañeza a los investigadores el absoluto silencio sobre el suceso a lo largo de los siglos XIV y XV, pero sobre todo, que en una bula con fecha de 1320, relacionada con Loreto, no se hable para nada de la traslación. Tampoco en oriente aparece mención alguna sobre la "Santa Casa de Nazaret" antes del siglo VI.
Sin embargo, hay testimonios auténticos, que datan de los años 1193, 1194 y 1285, de que existía en Loreto una iglesia dedicada a Nuestra Señora. Es posible que los católicos sirios que huían de la persecución a fines del siglo XIII, transportarán hasta Loreto, donde se refugiaron, una estatua de la Virgen María, y no se puede descartar la probabilidad de que ellos mismos construyeron para proteger a su imagen, una casa a la que pusieron el nombre de Nazaret, de la misma manera que, en nuestros días, se han construido en todas partes grutas de Lourdes.
 


¡FELICIDADES A TODAS LAS PERSONAS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA !



9 de diciembre de 2025

SAN JUAN DIEGO


San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, estaba localizado a 20 kilómetros al norte de Tenochnitlán, México; establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".

Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca; según el Nican Mopohua, era un "macehualli", o "pobre indio", es decir uno que no pertenecía a ninguna de las categorías sociales del Imperio, como funcionarios, sacerdotes, guerreros, mercaderes, etc., ni tampoco formaba parte de la clase de los esclavos. Hablándole a Nuestra Señora él se describe como "un hombrecillo" o un don nadie, y atribuye a esto su falta de credibilidad ante el Obispo.

Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Más adelante, contrajo matrimonio con una nativa sin llegar a tener hijos.

Opción por Jesucristo Juan Diego antes de su conversión era un hombre muy devoto y religioso, -como lo testifica las Informaciones Guadalupanas de 1666-, esto lo ayudó a poder estar mejor preparado para que, entre los años de 1524 y 1525, realice una opción total por el Señor Jesús, bautizándose junto a su esposa; él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre", por su extrema gentileza y piedad y las ropas raídas que vestía. De acuerdo a la primera investigación formal realizada por la Iglesia sobre los sucesos -las Informaciones Guadalupanas de 1666-, Juan Diego parece haber sido un hombre muy devoto y religioso, aún antes de su conversión.









¡ FELICIDADES A TODOS LOS QUE HOY CLEBRAN SU ONOMÁSTICA !


8 de diciembre de 2025

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

"Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles.
"Dogma proclamado por el Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854, en la Bula Ineffabilis Deus.

La maternidad espiritual de María en el pasado, el presente y el futuro de la Iglesia y del Mundo



 


¡ FELICIDADES A TODAS LA PERSONAS QUE CELEBRAN SU ONOMÁTICA!

FELICITAMOS ESPECIALMENTE A NUESTRA TUTORA DE 4 AÑOS INMA.

7 de diciembre de 2025

II DOMINGO DE ADVIENTO 2025 - CICLO A


Queridos niños y niñas, hoy seguimos nuestro camino de Adviento. La semana pasada abrimos la primera parte de la Ventana del Adviento para dejar entrar la luz nueva. Hoy la abrimos un poquito más para que entre el viento del Espíritu, ése que limpia, renueva y nos ayuda a volvernos más hacia Jesús. Hoy aparece un personaje muy importante: Juan Bautista. Él nos dice: “Preparad el camino, convertíos. ¡Viene la Luz!”

Nos invita a convertirnos, a cambiarnos por dentro, igual que el gusano que se transforma en mariposa. Así también nosotros podemos dejar que Jesús nos haga más buenos, más atentos y más amigos de la paz.

Vamos a empezar esta celebración con el corazón abierto, dispuestos a escuchar, a cambiar y a dejar que Jesús nos transforme.

Con alegría, encendemos la segunda vela y decimos: “Señor Jesús, queremos estar despiertos para cuando Tú llegues.”

ORACIÓN PARA ENCENDER EL SEGUNDO CIRIO DE ADVIENTO

Señor Jesús, hoy abrimos un poco más la Ventana del Adviento para que entre tu viento nuevo, el que nos limpia por dentro y nos ayuda a cambiar.

Juan Bautista nos invita a preparar tu camino y a convertirnos, a dejarnos transformar, como el gusano que se convierte en mariposa.

Encendemos este segundo cirio para decirte que sí queremos convertirnos, cambiar, ser mejores, más sinceros, más amigos tuyos.

Que tu luz nos ilumine y tu Espíritu nos transforme por dentro.

Ven, Señor Jesús, y haz nuevas nuestras vidas. Amén.

PETICIONES DE PERDÓN

Somos muy conscientes de que muchas veces nos olvidamos de preparar el camino al Señor. Por eso, le pedimos perdón:

• Cuando nos olvidamos de estar vigilantes para verte llegar a nuestra casa, Señor, ten piedad.

• Cuando no sabemos abrir nuestro corazón a los demás, Cristo, ten piedad.

• Cuando hacemos las cosas sin ilusión, Señor, ten piedad.

VER:

La semana pasada comenzábamos el tiempo de Adviento, y dijimos que es como cuando abrimos una ventana por la mañana para que entre la luz nueva y el aire fresquito que lo renueva todo. Por eso, durante el Adviento tenemos delante el dibujo de una ventana, que iremos abriendo cada domingo.

Decíamos que, si en nuestra casa no abrimos las ventanas y estamos con las persianas bajadas, el aire no huele bien, la casa está oscura, se hacen humedades, no vemos bien para limpiar… Y aunque nosotros no lo notemos, si llega alguien de visita sí que lo nota.

Eso mismo ocurre con nuestra alma: a veces la tenemos cerrada y con la persiana bajada. Esto ocurre cuando no rezamos, cuando no participamos en la Eucaristía, cuando nuestro comportamiento no es conforme a lo que Jesús nos enseña… Y cuando esto ocurre, lo que hacemos y pensamos “no huele bien”, el pecado va dejando telarañas y suciedad en nuestra alma… Y nosotros no nos damos cuenta, pero los demás sí que lo notan.

En Navidad celebramos que Jesús viene a visitarnos. Por eso, para recibirle bien, antes hemos de “ventilar” nuestra alma y “limpiar los cristales”, es decir, nuestra mirada. Cuando una ventana tiene los cristales sucios, no se ve bien a través de ella; del mismo modo, si nuestra mirada no está “limpia”, tampoco podremos ver bien a los demás ni podremos distinguir bien a Jesús cuando venga.

Cuando vamos abriendo la ventana de nuestra vida y limpiando nuestra mirada, podemos ver mejor la “suciedad y telarañas”, es decir, el pecado, para poderlo limpiar con el Sacramento de la Reconciliación. Y, además, también entra el “aire limpio” del Espíritu Santo, que renueva y oxigena nuestra alma. Y así estaremos bien preparados para recibir la visita de Jesús.

JUZGAR:

La Palabra de Dios, cada domingo de Adviento, nos va a ayudar a que abramos la ventana de nuestra vida y vayamos limpiando todo lo que nos impide ver bien a Jesús, que viene a nosotros.

La semana pasada abrimos una parte, y con el ejemplo del relato de Noé, que sabía que iba a diluviar y se preparó (de forma simbólica en el dibujo “cogió un paraguas”), se nos invitaba a no estar “adormilados”.

Dijimos que nos proponíamos identificar qué cosas me hacen estar distraído: pensar mucho en los regalos, en los adornos, en las comidas, en las fiestas… y nos proponíamos “limpiar los cristales”, limpiar nuestra mirada: rezar al comenzar el día o al terminarlo, o leer el Evangelio, y no faltar ningún domingo a la

Eucaristía, porque sabemos que viene Jesús y hemos de estar preparados.

Esta semana, en la 1ª lectura, de nuevo el profeta Isaías nos ponía delante esa “visión” del futuro de paz que Dios nos tiene preparado: “Habitará el lobo con el cordero, el leopardo se tumbará con el cabrito…”

Un futuro que nos perdemos si mantenemos cerrada la ventana de nuestra vida.

Y también nos ha dicho: “Brotará un renuevo del tronco de Jesé…” Isaías dice que Dios puede hacer que aparezca un brote nuevo de un tronco seco. Del mismo modo, nuestra vida a veces parece “un tronco seco”, porque es rutinaria, triste… pero si abrimos la ventana de nuestra vida Dios también hará que brote algo nuevo.

Y brotará porque Isaías también anuncia a Alguien sobre el que “se posará el Espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y entendimiento, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor del Señor…” Éstos son los dones del Espíritu Santo. Por eso, cuando abrimos la ventana de nuestra vida y dejamos que entre el viento del Espíritu, Él nos renueva por dentro con sus dones y hace brotar algo nuevo.

Eso de “renovarnos por dentro” es lo que Juan el Bautista, en el Evangelio, pedía a la gente: “Convertíos… preparad el camino del Señor”. Juan es la voz que nos llama a prepararnos para recibir al Señor, que viene a nosotros, como también ha dicho: “El que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no merezco ni llevarle las sandalias”.

Y, como parte de la conversión, también ha dicho: “Allanad sus senderos”, porque en ese camino entre Jesús y nosotros hay obstáculos que dificultan nuestra conversión y que nos demos cuenta de su venida.

Cuando dejamos que en una habitación entre la luz, podemos descubrir que hay desorden, trastos por en medio… y si viene una visita, no se podrá ni sentar. Del mismo modo, al abrir la ventana de nuestra vida y dejar que entre la Luz de Jesús, nos daremos cuenta de que también tenemos “desorden”: malos pensamientos, cosas que no hacemos bien o que podríamos hacerlas mejor… Y que también hay muchos “trastos”: actividades, aficiones… que no es que sean malos, sino que nos absorben demasiado y están ocupando demasiado tiempo en nuestra vida.

Vemos en el dibujo que, junto a Juan el Bautista, hay un saltamontes, porque decía el Evangelio que “Juan se alimentaba de saltamontes y miel silvestre”.

El saltamontes es un insecto que recibe este nombre porque tiene unas patas muy fuertes que le permiten saltar y avanzar pasando por encima de los obstáculos.

En este segundo domingo de Adviento, al abrir la ventana de nuestra vida, se nos invita a imitar al saltamontes, a dejar que el viento del Adviento fortalezca nuestra alma con los dones del Espíritu para no quedar paralizados porque vemos muchos obstáculos para acoger a Jesús, o porque nos da pereza quitar los “trastos”, lo que nos quita demasiado tiempo… sino que podamos “saltar por encima” de nuestra pereza y comodidad para despejar el terreno, para poner todo en su sitio y que no sea un estorbo para lo importante en Navidad, que es recibir a Jesús y encontrarnos con Él.

ACTUAR:

Por lo tanto, al abrir este domingo la segunda parte de la ventana de nuestra vida, teniendo presente lo que ya dijimos la semana pasada, esta semana vamos a seguir limpiando los cristales de nuestra mirada, para ver bien, para identificar qué “desorden” y qué “trastos” hay en nuestra vida: El desorden puede ser que, aunque queremos rezar cada día, o leer el Evangelio, nunca encontramos tiempo y se nos pasa. Hoy podemos marcarnos una hora concreta: por ejemplo, 5 minutos antes de comer, o de cenar; o bien, enseguida que me meto en la cama.

Los trastos son todo eso que me absorbe demasiado: móvil, videojuegos, series de televisión, mucho tiempo en el parque jugando… Y también marcarme un tiempo concreto para todo eso.

Si vamos abriendo así la ventana de nuestra vida, irá surgiendo ese “brote nuevo” que decía Isaías y, con la fuerza del Espíritu, nos iremos “convirtiendo” como pedía Juan el Bautista, nos iremos renovando por dentro y haremos como el saltamontes, no dejaremos que los obstáculos nos detengan. Y así estaremos preparando y allanando bien el camino para recibir a Jesús.

PETICIONES

1. Por la Iglesia, para que, como Juan Bautista, invite a todos a preparar los corazones para recibir a Jesús con alegría y esperanza. R.: Señor, que tu luz nos transforme.

2. Por todas las familias, para que este Adviento nos ayude a cambiar por dentro: ser más pacientes, más generosos y más amigos de la paz. R.: Señor, que tu luz nos transforme.

3. Por los que están tristes, enfermos o preocupados, para que la luz de Jesús entre en su vida como un soplo de consuelo y esperanza. R.: Señor, que tu luz nos transforme.

4. Por nuestro colegio y nuestra parroquia, para que sepamos abrir nuestras ventanas al viento del Espíritu, limpiando telarañas de egoísmo, enfados y malas palabras. R.: Señor, que tu luz nos transforme.

5. Por los niños que celebramos el Adviento, para que nos dejemos transformar y, como el saltamontes, superemos los obstáculos para preparar bien el camino a Jesús. R.: Señor, que tu luz nos transforme.