20 de marzo de 2019

SAN JOSÉ, CASTO ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA


En el Plan Reconciliador de Dios, San José tuvo un papel esencial: Dios le encomendó la gran responsabilidad y privilegio de ser el padre adoptivo del Niño Jesús y de ser esposo virginal de la Virgen María. San José, el santo custodio de la Sagrada Familia, es el santo que más cerca está de Jesús y de la Santísima de la Virgen María.
San Mateo (1,16) llama a San José el hijo de Jacob; según San Lucas (3,23), su padre era Helí. Probablemente nació en Belén, la ciudad de David del que era descendiente. Al comienzo de la historia de los Evangelios (poco antes de la Anunciación), San José vivía en Nazaret.
Según San Mateo 13,55 y Marcos 6,3, San José era un "tekton". La palabra significa en particular que era carpintero o albañil. San Justino lo confirma, y la tradición ha aceptado esta interpretación.
Nuestro Señor Jesús fue llamado "Hijo de José", "el carpintero" (Jn 1,45; 6,42; Lc 4,22).
Como sabemos no era el padre natural de Jesús, quién fue engendrado en el vientre virginal de la Virgen María por obra del Espíritu Santo y es Hijo de Dios, pero José lo adoptó amorosamente y Jesús se sometió a él como un buen hijo ante su padre. ¡Cuánto influenció José en el desarrollo humano del niño Jesús! ¡Qué perfecta unión existió en su ejemplar matrimonio con María!

San José Obrero

San José, Casto Custodio








Oración a San José por el Día del Padre



San José, padre adoptivo de Jesús, 
Custodio de la Sagrada Familia, 
Hoy frente a tu imagen queremos pedirte 
que intercedas por todos los padres del mundo. 
Que eduquen a sus hijos en el amor de Dios como tú lo hiciste, 
 que les enseñen a escuchar Tu Palabra y a vivir según tu voluntad. 
Que junto a sus esposas les brinden un hogar 
donde el amor y el respeto sean el pan 
de cada día como en la Sagrada Familia. 
Que nunca les falte la salud y el trabajo digno 
para llevar el sustento necesario a sus casas. 
Que sepan disfrutar de los momentos de alegría y tristeza. 
Y que al final del recorrido en esta vida 
se vean acompañados por el amor de los suyos. Amén






FELICIDADES A TOD@S L@S QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA.
EN ESPECIAL FELICITAMOS A NUESTRO JEFE DE ESTUDIOS Y MAESTRO DE 5º ED.PR. JOSÉ GONZÁLEZ. 


SAN CIRILO DE JERUSALÉN


San Cirilo nació cerca de Jerusalén, en el año 315. Sus padres eran cristianos y le dieron una excelente educación. Conocía muy bien la Sagradas Escrituras, citaba frecuentemente en sus instrucciones. Se cree que fue ordenado sacerdote por el obispo de Jerusalén San Máximo, quien le encomendó la tarea de instruir a los Catecúmenos, cosa que hizo por varios años.

17 de marzo de 2019

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA - Ciclo C


La transfiguración de Jesús en el monte Tabor es una experiencia que les sirve a sus discípulos de iluminación sobre la verdadera identidad del Maestro, de aliento para que ellos puedan recorrer el camino que les señala Jesús y de exhortación a realizar ese recorrido bajo el imperativo de la escucha.
Encontrarse con Jesús es descubrir, por fin, a alguien que dice la verdad. Alguien que sabe por qué vivir y por qué morir.
Necesitamos momentos de esplendor, nos viene muy bien una palabra de ánimo, una sonrisa como colofón de muchos momentos de tensión y concentración en los quehaceres de la vida; un apretón de manos; un pequeño triunfo en medio de la rutina casi sin nombre de días grises. La vida recupera fuerza y el horizonte se ensancha.
Jesús acaba de anunciar a los suyos la forma de muerte que le espera y Pedro se rebela al conocer la noticia, no puede entender que al Maestro le pase eso y protesta, están decepcionados. ¿Vale la pena seguir detrás de alguien que tiene como futuro la muerte inmediata? ¿Vale la pena ir detrás de un “donnadie”?
Jesús toma a los íntimos. Se transfigura, es decir, deja ver por un instante todo el misterio de luz que encierra. En él se cumple todo lo que los profetas han dicho del Mesías. Y una voz lo confirma: “Este es mi hijo amado, mi predilecto. Escuchadlo”.
Todo transcurre en un abrir y cerrar de ojos, pero es suficiente para levantar la esperanza, para recobrar razones y no apartarse de Él.
Esto lo entienden muy bien los que caminan en soledad, los que tocan con sus manos el vacío de su vida.
Muchos hombres y mujeres viven sin esperanza en el futuro, porque las “transfiguraciones” que les salen al paso no se las creen. Cuando no se cree nada ni a nadie, lo único que nos queda es “escuchar”. En el fondo tenemos una Palabra con mayúscula que nos espera, una revelación que nos sorprenderá. La sabiduría popular dice que “Dios aprieta, pero no ahoga”. Hay siempre una chispa que puede encender esperanzas cansadas. Seguir a Jesús exige algún Tabor en el camino.












En el comienzo del final de la misión, el cielo se abre para animar, para guiar en el cumplimiento del proyecto.





SAN PATRICIO



Nació alrededor del año 387, en Escocia, en Bennhaven Taberniae (pueblecito que hoy no se encuentra en los mapas). Murió en Irlanda alrededor del 461. No se conoce con exactitud los datos cronológicos del Apóstol de Irlanda.

16 de marzo de 2019

SAN LONGINOS



San Longinios fue el centurión que por órdenes de Pilatos, estuvo con otros soldados al pie de la cruz de Nuestro Señor y el que traspasó su costado con una lanza. Longinos fue quien, al ver las portentosas convulsiones de la naturaleza que se produjeron a la muerte de Cristo, pronunció la famosa frase que le hizo el primer convertido a la fe cristiana: "Verdaderamente, Este era Hijo de Dios". También se dice que se estaba quedando ciego y al dar la lanzada, una gota del Salvador cayó sobre sus ojos y lo dejó sano al instante; por tal razón, abandonó la carrera de soldado y después de haber sido instruido por los apóstoles, llevó una vida monástica en Cesárea, Capadocia, donde ganó muchas almas para Cristo por medio de palabras y ejemplo.
Muy pronto cayó en manos de los perseguidores, que lo llevaron a juicio y como se rehusó a ofrecer sacrificio, el gobernador ordenó que se le quebrantaran a golpes todos los dientes y que le cortaran la lengua. Sin embargo, el santo cogió una hacha y redujo a fragmentos los ídolos, de donde salió una horda de demonios que se apoderó del gobernador y sus ayudantes, que comenzaron a dar gritos y gemidos. Longinos fue hacia el gobernador y le dijo que solo con su muerte podrá ser curado, por lo que fue condenado a ser decapitado. Tan pronto fue ejecutado el santo, el gobernador mostró su arrepentimiento y en el mismo momento recuperó la cordura y terminó su vida haciendo toda clase de buenas obras.

10 de marzo de 2019

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA 2019 - CICLO C


En este primer domingo de Cuaresma, en este tiempo de preparación hacia la pascua del Señor, la liturgia nos presenta un pasaje cargado de emotividad, significado y actualidad, como es la tentación del Señor Jesús en el desierto, donde es llevado por el Espíritu Santo (Lc 4,1), donde permaneció cuarenta días, sin comer nada. Y al final del mismo aparece el diablo a tentarlo, buscando desviarlo de su misión. Es muy importante ver cómo y de qué manera se manifiesta el diablo, para tener en cuenta su astucia, para conocer sus argumentos, para ver cómo manipula la palabra, utilizando así algo sagrado como es ella, para tergiversar su sentido, buscando así engañarnos y seducirnos.
Resulta sorprendente como el tentador, busca desviar al Señor, a partir de necesidades vitales, como ser saciar el hambre material que tenía, pues después de cuarenta días sin comer nada, tuvo hambre, y ahí que él le propone al Señor darse a conocer, convirtiendo las piedras en pan. Una propuesta fácil e inmediata para remediar la situación que estaba viviendo. En la segunda tentación, le ofrece al Señor Jesús, la seguridad de las riquezas, la gloria del poder, el honor del dominio y la autoridad, otra cosa que hace parte de anhelos y deseos inherentes a nuestra vida, como son el bienestar y el reconocimiento. Finalmente, el propio diablo, quiere ayudarle a Jesús, a darse a conocer, desafiándole a que se tirara de la parte más alta del templo (Lc 4,9), para que todos los vieran y así lo reconocieran como el Mesías, para esto utilizó una cita del Sal 91,11, para justificar el pedido. Es elocuente y sorprendente la manera de actuar el espíritu del mal, que siempre apeló a algo bueno para desviar al Señor de su misión, que en el fondo era que el Señor lo tuviera a él como su referente y su proyecto, y no lo que el Padre le pedía. Es significativo, ver la manera de actuar que tuvo y los recursos que utilizó para seducir al Señor.
 Pero si la actitud del tentador es significativa, la respuesta del Señor es mucho más, pues siempre y en todas las oportunidades, recurrió a las Escrituras (Lc 4,4.8.12), para rebatir y rechazar las seducciones del mal, destacando el Señorío del Padre en su vida, haciendo ver que el único y verdadero referente para nuestra vida debe ser el Padre y es a Él, a quién debemos adorar y servir, viviendo de acuerdo a su voluntad. Un texto como éste al comienzo de la cuaresma, nos ayuda a mirar nuestra vida y así sincerarnos a nosotros mismos, respecto de la situación de nuestra vida, para darnos cuenta, dónde estamos parados, lo que estamos haciendo, para tomar conciencia de la actitud que tenemos ante las diferentes y siempre seductoras propuestas que uno recibe para sustituir al Señor en nuestra vida, y así arrodillarnos ante falsos dioses, que buscan alejarnos del proyecto de Dios, llevándonos a la ruina y a la perdición. Por lo tanto, aprovechemos este pasaje, para mirar nuestro corazón y así pedirle al Señor su gracia para que sólo Él y únicamente Él, sea nuestro Dios y Señor, por quién y para quién vivimos.






En este primer Domingo de Cuaresma la liturgia nos anima a adentrarnos en el desierto, junto a Jesús. El desierto es un lugar de prueba, el lugar de la tentación, pero también el lugar privilegiado de encuentro con Dios. El desierto es la vida misma, llena de posibilidades y opciones, complejidades, oscuridades y tentaciones. Miremos a Jesús y aprendamos de él. Pongámonos en camino.







7 de marzo de 2019

SAN JUAN DE DIOS

Nació y murió un 8 de marzo. Nace en Portugal en 1495 y muere en Granada, España, en 1550 a los 55 años de edad.
De familia pobre pero muy piadosa. Su madre murió cuando él era todavía joven. Su padre murió como religioso en un convento.
En su juventud fue pastor, muy apreciado por el dueño de la finca donde trabajaba. Le propusieron que se casara con la hija del patrón y así quedaría como heredero de aquellas posesiones, pero él dispuso permanecer libre de compromisos económicos y caseros pues deseaba dedicarse a labores más espirituales.