19 de marzo de 2018

SAN JOSÉ



En el Plan Reconciliador de Dios, San José tuvo un papel esencial: Dios le encomendó la gran responsabilidad y privilegio de ser el padre adoptivo del Niño Jesús y de ser esposo virginal de la Virgen María. San José, el santo custodio de la Sagrada Familia, es el santo que más cerca está de Jesús y de la Santísima de la Virgen María.

San Mateo (1,16) llama a San José el hijo de Jacob; según San Lucas (3,23), su padre era Helí. Probablemente nació en Belén, la ciudad de David del que era descendiente. Al comienzo de la historia de los Evangelios (poco antes de la Anunciación), San José vivía en Nazaret.
Según San Mateo 13,55 y Marcos 6,3, San José era un "tekton". La palabra significa en particular que era carpintero o albañil. San Justino lo confirma, y la tradición ha aceptado esta interpretación.
Nuestro Señor Jesús fue llamado "Hijo de José", "el carpintero" (Jn 1,45; 6,42; Lc 4,22).
Como sabemos no era el padre natural de Jesús, quién fue engendrado en el vientre virginal de la Virgen María por obra del Espíritu Santo y es Hijo de Dios, pero José lo adoptó amorosamente y Jesús se sometió a él como un buen hijo ante su padre. ¡Cuánto influenció José en el desarrollo humano del niño Jesús! ¡Qué perfecta unión existió en su ejemplar matrimonio con María!

San José Obrero

San José, Casto Custodio








CELEBRACIÓN DEL DÍA DEL PADRE

Este lunes 19 de marzo se celebra el Día del Padre o de San José. Este año solo será festivo en la Comunidad Valenciana y Murcia, de tal forma que en el resto de España es  laborable. Precisamente esta festividad se considera uno de los día sustituibles dentro del calendario laboral, es decir, que cada comunidad autónoma ha podido sustituirlo por otras festividades. Pero, ¿por qué se celebra en España el Día de San José?
En el caso de nuestro país, la fecha escogida - mañana 19 de marzo- coincide en la tradición católica con la festividad de San José, esposo de la Virgen María y padre de Jesús. Una conmemoración a la que se le dio la relevancia actual a partir del 1621, por mandato del Papa Pío IX que lo proclamó Patrono Universal de la Iglesia. Por su parte, Juan XXIII (1959-1963) lo incluyó dentro del canon de la misa.
Más recientemente, lo que se conoce actualmente como el Día del Padre, se remonta a la iniciativa de una maestra del barrio madrileño de Vallecas - Manuela Vicente Ferrero- quien a imitación del Día de la Madre, también decidió que los hombres con familia merecían un reconocimiento a su labor. Lo que plasmó en un artículo en el periódico «El Magisterio Español» al año siguiente, publicación en la que colaboraba bajo el seudónimo de Nely.
A través de este medio, esta maestra exaltó en su escrito las virtudes del padre de Jesús y recordó que los padres, como San José, eran el «instrumento de la voluntad de Dios». En este sentido, animaba a los hijos a que se mostraran agradecidos a sus progenitores y sus compañeros de profesión a impulsar esta iniciativa. La propia Manuela predicó con el ejemplo y celebró un primer Día del Padre en el colegio madrileño donde daba clase en 1948.

Dedicado a todos los padres 




¡¡¡FELICIDADES A TODOS LOS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA!!!.
 EN ESPECIAL FELICITAMOS A NUESTROS MAESTROS: JOSÉ MARTÍNEZ CAÑAVERAS, TUTOR DE 3ºA Y  JOSÉ GONZÁLEZ  AUÑÓN, TUTOR DE 6ºB.


18 de marzo de 2018

V DOMINGO DE CUARESMA 2018 - Ciclo B



En el quinto domingo de Cuaresma que celebramos hoy se percibe la cercanía del momento de entregar la vida en la cruz, momento en el que Jesús, enviado por Dios, cumple la voluntad del Padre.

 Además, celebramos también el Día del Seminario: acordémonos de los seminaristas, que pretenden ahondar en su vocación desde la entrega a los demás, al igual que Jesús. 

• 1.ª LECTURA (Jer 31, 31 – 34). El profeta Jeremías es enviado al pueblo de Dios para que hable en su nombre y le anuncie que pronto el Señor hará con ellos una nueva alianza. 
• 2.ª LECTURA (Heb 5, 7 – 9). Cristo sufre mientras obedece al Padre y cumple con su misión. Confiemos en que el Padre nos escucha y sostiene en medio de nuestros padecimientos, como lo hizo Jesús en su vida terrena. 

• EVANGELIO (Jn 12, 20 – 33). Se acerca la hora en que Jesús cumplirá totalmente la misión a la que el Padre le envió: entregar su vida en la cruz para darnos vida eterna.













ACERCÁNDONOS A LA LUZ

Puede parecer una observación excesivamente pesimista, pero lo cierto es que las personas somos capaces de vivir largos años sin tener apenas idea de lo que está sucediendo en nosotros. Podemos seguir viviendo día tras día sin querer ver qué es lo que en verdad mueve nuestra vida y quién es el que dentro de nosotros toma realmente las decisiones.
No es torpeza o falta de inteligencia. Lo que sucede es que, de manera más o menos consciente, intuimos que vernos con más luz nos obligaría a cambiar. Una y otra vez parecen cumplirse en nosotros aquellas palabras de Jesús: «El que obra el mal detesta la luz y la rehúye, porque tiene miedo a que su conducta quede al descubierto». Nos asusta vernos tal como somos. Nos sentimos mal cuando la luz penetra en nuestra vida. Preferimos seguir ciegos, alimentando día a día nuevos engaños e ilusiones.
Lo más grave es que puede llegar un momento en el que, estando ciegos, creamos verlo todo con claridad y realismo. Qué fácil es entonces vivir sin conocerse a sí mismo ni preguntarse nunca: «¿Quién soy yo?». Creer ingenuamente que yo soy esa imagen superficial que tengo de mí mismo, fabricada de recuerdos, experiencias, miedos y deseos.
Qué fácil también creer que la realidad es justamente tal como yo la veo, sin ser consciente de que el mundo exterior que yo veo es, en buena parte, reflejo del mundo interior que vivo y de los deseos e intereses que alimento. Qué fácil también acostumbrarnos a tratar no con personas reales, sino con la imagen o etiqueta que de ellas me he fabricado yo mismo.
Aquel gran escritor que fue Hermann Hesse, en su pequeño libro Mi credo, lleno de sabiduría, escribía: «El hombre al que contemplo con temor, con esperanza, con codicia, con propósitos, con exigencias, no es un hombre, es solo un turbio reflejo de mi voluntad».
Probablemente, a la hora de querer transformar nuestra vida orientando nuestros pasos por caminos más nobles, lo más decisivo no es el esfuerzo por cambiar. Lo primero es abrir los ojos. Preguntarme qué ando buscando en la vida. Ser más consciente de los intereses que mueven mi existencia. Descubrir el motivo último de mi vivir diario.
Podemos tomarnos un tiempo para responder a esta pregunta: ¿por qué huyo tanto de mí mismo y de Dios? ¿Por qué, en definitiva, prefiero vivir engañado sin buscar la luz? Hemos de escuchar las palabras de Jesús: «Aquel que actúa conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se vea que todo lo que hace está inspirado por Dios».
Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Jn 3, 14-21








   










SAN PATRICIO



Nació alrededor del año 387, en Escocia, en Bennhaven Taberniae (pueblecito que hoy no se encuentra en los mapas). Murió en Irlanda alrededor del 461. No se conoce con exactitud los datos cronológicos del Apóstol de Irlanda.


15 de marzo de 2018

SAN LONGINOS



San Longinios fue el centurión que por órdenes de Pilatos, estuvo con otros soldados al pie de la cruz de Nuestro Señor y el que traspasó su costado con una lanza. Longinos fue quien, al ver las portentosas convulsiones de la naturaleza que se produjeron a la muerte de Cristo, pronunció la famosa frase que le hizo el primer convertido a la fe cristiana: "Verdaderamente, Este era Hijo de Dios". También se dice que se estaba quedando ciego y al dar la lanzada, una gota del Salvador cayó sobre sus ojos y lo dejó sano al instante; por tal razón, abandonó la carrera de soldado y después de haber sido instruido por los apóstoles, llevó una vida monástica en Cesárea, Capadocia, donde ganó muchas almas para Cristo por medio de palabras y ejemplo.
Muy pronto cayó en manos de los perseguidores, que lo llevaron a juicio y como se rehusó a ofrecer sacrificio, el gobernador ordenó que se le quebrantaran a golpes todos los dientes y que le cortaran la lengua. Sin embargo, el santo cogió una hacha y redujo a fragmentos los ídolos, de donde salió una horda de demonios que se apoderó del gobernador y sus ayudantes, que comenzaron a dar gritos y gemidos. Longinos fue hacia el gobernador y le dijo que solo con su muerte podrá ser curado, por lo que fue condenado a ser decapitado. Tan pronto fue ejecutado el santo, el gobernador mostró su arrepentimiento y en el mismo momento recuperó la cordura y terminó su vida haciendo toda clase de buenas obras.


11 de marzo de 2018

IV DOMINGO DE CUARESMA 2018 «Lætare» (ciclo B)



Hoy es un domingo de alegría porque se acercan ya las fiestas pascuales. 
En ellas celebraremos nuestra salvación por pura gracia de Dios. La alegría de saber el amor que Dios nos tiene, que envió a su Hijo al mundo, no para condenarlo, sino para salvarlo. Nosotros recibimos este don con fe.

• 1.ª LECTURA (2 Crón 36, 14 – 16.19 – 23). Ante el pecado del hombre, Dios mueve los acontecimientos de la historia suscitando personas que liberen a su pueblo de la cautividad. 

• 2.ª LECTURA (Ef 2, 4 – 10). Pablo nos muestra la misericordia que Dios ha tenido con nosotros al salvarnos por su gracia con la resurrección de Jesucristo.

• EVANGELIO (Jn 3, 14 – 21). El don de la salvación manifestado en Cristo requiere por nuestra parte recibirlo con fe porque el que cree en Él no será juzgado, mientras que quien no recibe al que es la luz ya está juzgado por no creer.











ACERCÁNDONOS A LA LUZ

Puede parecer una observación excesivamente pesimista, pero lo cierto es que las personas somos capaces de vivir largos años sin tener apenas idea de lo que está sucediendo en nosotros. Podemos seguir viviendo día tras día sin querer ver qué es lo que en verdad mueve nuestra vida y quién es el que dentro de nosotros toma realmente las decisiones.
No es torpeza o falta de inteligencia. Lo que sucede es que, de manera más o menos consciente, intuimos que vernos con más luz nos obligaría a cambiar. Una y otra vez parecen cumplirse en nosotros aquellas palabras de Jesús: «El que obra el mal detesta la luz y la rehúye, porque tiene miedo a que su conducta quede al descubierto». Nos asusta vernos tal como somos. Nos sentimos mal cuando la luz penetra en nuestra vida. Preferimos seguir ciegos, alimentando día a día nuevos engaños e ilusiones.
Lo más grave es que puede llegar un momento en el que, estando ciegos, creamos verlo todo con claridad y realismo. Qué fácil es entonces vivir sin conocerse a sí mismo ni preguntarse nunca: «¿Quién soy yo?». Creer ingenuamente que yo soy esa imagen superficial que tengo de mí mismo, fabricada de recuerdos, experiencias, miedos y deseos.
Qué fácil también creer que la realidad es justamente tal como yo la veo, sin ser consciente de que el mundo exterior que yo veo es, en buena parte, reflejo del mundo interior que vivo y de los deseos e intereses que alimento. Qué fácil también acostumbrarnos a tratar no con personas reales, sino con la imagen o etiqueta que de ellas me he fabricado yo mismo.
Aquel gran escritor que fue Hermann Hesse, en su pequeño libro Mi credo, lleno de sabiduría, escribía: «El hombre al que contemplo con temor, con esperanza, con codicia, con propósitos, con exigencias, no es un hombre, es solo un turbio reflejo de mi voluntad».
Probablemente, a la hora de querer transformar nuestra vida orientando nuestros pasos por caminos más nobles, lo más decisivo no es el esfuerzo por cambiar. Lo primero es abrir los ojos. Preguntarme qué ando buscando en la vida. Ser más consciente de los intereses que mueven mi existencia. Descubrir el motivo último de mi vivir diario.
Podemos tomarnos un tiempo para responder a esta pregunta: ¿por qué huyo tanto de mí mismo y de Dios? ¿Por qué, en definitiva, prefiero vivir engañado sin buscar la luz? Hemos de escuchar las palabras de Jesús: «Aquel que actúa conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se vea que todo lo que hace está inspirado por Dios».
Evangelio Comentado por:
José Antonio Pagola
Jn 3, 14-21













El egoísmo, la intolerancia, la poca fe… nos hacen caminar en tinieblas. Entre las verdades del Señor y las mentiras de los hombres, preferimos escuchar a los hombres. Y así nos apartamos de Dios, que nos ama hasta el extremo. Los cristianos debemos manifestar a los hombres de hoy la Luz verdadera que nos hace creer que un mundo nuevo es posible. La Buena Noticia de cada día.




10 de marzo de 2018

VI CONCURSO ESCOLAR DE SEMANA SANTA

VI Concurso escolar de Dibujo del Grupo Joven de Misericordia y Palma.







SAN JUAN DE DIOS




Nació y murió un 8 de marzo. Nace en Portugal en 1495 y muere en Granada, España, en 1550 a los 55 años de edad.
De familia pobre pero muy piadosa. Su madre murió cuando él era todavía joven. Su padre murió como religioso en un convento.
En su juventud fue pastor, muy apreciado por el dueño de la finca donde trabajaba. Le propusieron que se casara con la hija del patrón y así quedaría como heredero de aquellas posesiones, pero él dispuso permanecer libre de compromisos económicos y caseros pues deseaba dedicarse a labores más espirituales.