23 de junio de 2019

SANTO TOMÁS MORO


Santo Tomás Moro nació en Londres el 1478. Estudió en Oxford y en Londres. Fue un gran humanista, amigo de Erasmo y de Luis Vives. Pensó algún tiempo en la vida monástica, y por fin, leyendo La Ciudad de Dios de San Agustín, decide ser ciudadano de la ciudad celeste sin apartarse de la terrestre.

SAN LUIS DE GONZAGA


El Patrón de la Juventud Católica, San Luis Gonzaga, nació el 9 de marzo de 1568 en Lombardía. Su entrega a Dios en su infancia fue completa y absoluta y ya en su adolescencia, decidió ingresar a la Compañía de Jesús, pese a la rotunda negativa de su padre, que soñaba para él una exitosa carrera militar. Durante los años siguintes, el santo dio pruebas de ser un novicio modelo.

SAN ROMUALDO ABAD



Aunque creció como un joven mundano, esclavo de sus pasiones, algunas veces aspiró a ideales más elevados. La muerte de un pariente suyo a manos de su propio padre durante un duelo, hizo que el joven escapase horrorizado, y se internase en un monasterio cercano, donde permaneció por tres años en la más absoluta austeridad y fervor. 
Luego, el santo permaneció por años en compañía de un santo ermitaño, quien veló por la total conversión y formación de San Romualdo, de manera que éste pudiese predicar con ardor y corazón a Jesús. Justamente, el anuncio del evangelio fue uno de sus más grande sueños, y contando con el permiso del Papa, decidió partir a Hungría para iniciar su misión evangelizadora. Sin embargo, una terrible enfermedad impidió su viaje, y San Romualdo, que siempre estuvo atento a las señales de Dios, se dio cuenta que el Padre Celestial no lo quería para esa misión. 
Por treinta años, el santo fundó numerosas ermitas y monasterio por toda Italia. El monasterio más famosos del santo es el de Camaldoli, fundado por él alrededor del año 1012, y donde impuso reglas aún más severas que la de San Benito, dando inicio a una nueva congregación llamada Camaldulense, en la cual unió la vida cenobítica con la eremítica. 
Luego de permanecer algunos años en Camáldula, el santo retornó a sus viajes apostólicos. Pero la muerte lo sorprendió mientras estaba visitando la región de Val-di-Castro, falleciendo el 19 de junio de 1027. 
 
Otros Santos que se celebran hoy: Diosdado, obispo; Gervasio, Protasio, Andrés, Gaudencio, Culmacio, Ursicinio, Zósimo, Bruno, Bonifacio, Lamberto, mártires; Nazário, patriarca.

SAN MARCOS Y SAN MARCELINO


San Marcos y Marceliano fueron hermanos gemelos, hijos de San Tranquilino y Santa Marcia (romanos gentiles). A los dos hermanos los cría un ayo cristiano, quien les inculcó en la religión, sin que sus padres conocieran de ello.
Tenían grandes deseos de ser célibes, pero se vieron obligados a casarse con doncellas paganas. La esperanza que tenían eran que con el tiempo pudieran convertirlas predicando con su ejemplo.
Eran muy prudentes a la hora de profesar su fe, a pesar de que su familia ya se había enterado de ello. Ésto hizo que pudieran protegerse por un tiempo de los crueles edictos de Diocleciano. Sin embargo, fueron apresados y encerrados en un calabozo. Para ellos esto representó una gran alegría, y el desconcierto de su familia. Ya tenían tiempo pensando en que el martirio era el único objeto de toda su ambición, esperando que el Señor les concediera la gracia de derramar su sangre y dar la vida por si gloria.
Fueron condenados a los azotes, a pesar de que su familia les aconsejaba que renegaran del cristianismo y que en secreto lo ejercieran, no se dejaron amilanar por el castigo. Desesperado el juez Cromacio, al ver que no podía reducirlos, mandó a degollarlos.
Los familiares, desesperados, rogaron que les dieran un plazo de treinta días, el cual les fue concedido. En este tiempo, fueron trasladados de la celda a su casa, donde sus padres y esposas diariamente les rogaban para que dejaran la fe. Al cabo de este plazo, los familiares se habían convertido al cristianismo.
Al presentarse a Cromacio y presentar el padre de nuestros mártires su testimonio, quedó tan impactado que luego de un tiempo se bautizó y dejó su cargo. Lo sucedió Fabiano, un hombre cruel y declarado enemigo de los cristianos, quien retomó la persecución y reabrió las causas que habían quedado pendientes.
Volvieron a ser capturados y sentenciados a muerte apenas se dictara sentencia. Demostró su crueldad Fabiano mandándolos a atar a un tronco y que sean sus pies traspasados con dos grandes clavos. A pesar de todo Marco y Marceliano entonaban cánticos que alababan al Señor. Pasaron así un día y una noche.
Al día siguiente mandó a que se les quitase la vida, traspasándolos con lanzas. Murieron pronunciando el nombre de Jesús y María el 18 de Junio de 286. Fueron enterrados en un lugar llamado de las Arenas, donde se construyó un cementerio. Luego sus reliquias fueron trasladadas a Roma.


16 de junio de 2019

SANTÍSIMA TRINIDAD





SANTA MARÍA MICAELA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO


Esta mujer heroica que nació en Madrid, España, en 1809, tuvo que pasar por situaciones verdaderamente amargas, antes de llegar a la santidad. Era todavía muy joven cuando murió su madre. Su padre murió también inesperadamente. Su hermano Luis pereció en un accidente al caerse de un caballo, y su hermanita Engracia fue llevada imprudentemente por una niñera a ver la escena del ahorcamiento de un criminal y la jovencita al ver esta escena se enloqueció. Le quedaba una hermana, Manuela, pero esta tuvo que salir al destierro porque los enemigos políticos de su esposo se apoderaron del gobierno.

SAN ANTONIO DE PADUA

Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo nació en Lisboa, Portugal, en 1195; a los 15 años ingresó a los Canónigos Regulares de San Agustín, pero diez años después ingresó a los Frailes Menores Franciscanos donde a los 25 años adoptó el nombre de Antonio.
Tenía voz clara y fuerte, memoria prodigiosa y un profundo conocimiento, el espíritu de profecía y un extraordinario don de milagros. Su fama de obrar actos prodigiosos nunca ha disminuido y aún en la actualidad es reconocido como el más grande taumaturgo de todos los tiempos.
El Papa Gregorio IX lo canonizó menos de un año después de su muerte en Pentecostés el 30 de Mayo de 1232.