Nació en Nápoles (Italia) en 1715. Su padre era un tejedor, hombre de terrible mal genio. La mamá era una mujer extraordinariamente piadosa, la cual antes del nacimiento de la niña, ante los tratos tan violentos de su esposo y ante el misteriosos sueños que había tenido, le consultó el caso a San Francisco Jerónimo, el cual le profetizó que tendría una hija a la cual Dios le hablaría por medio de revelaciones.
Los datos acerca de este santo los sabemos por el libro de Daniel, en la S. Biblia. Pertenecía a una familia importante de Jerusalem. Era muy inteligente y estudioso y de agradable presencia. Cuando el rey Nabucodonosor invadió a Jerusalem se lo llevó prisionero a Babilonia junto con otros jóvenes. Al darse cuenta de las cualidades de este adolescente, Nabucodonosor lo hace instruir en todas las ciencias políticas y sociales de su país.
Los enemigos de la religión acusaron a Daniel porque tres veces cada día se arrodillaba en la azotea de su casa a adorar y rezar a Dios. En castigo fue echado al foso donde había leones sin comer. Pero Dios hizo el milagro de que los leones no lo atacaran, y esto hizo que el rey creyera en el verdadero Dios. El joven se abstenía de tomar bebidas alcohólicas y de consumir alimentos prohibidos por la Ley de Moisés, y Dios en cambio le concedió una inmensa sabiduría, con la cual logró escalar los más altos puestos de gobierno hasta llegar a ser primer ministro bajo los gobiernos de Nabucodonosor, Baltasar, Darío y Ciro.
A su gran sabiduría, a su habilidad para gobernar y a su santidad debe él que a pesar de los cambios de gobierno lograra conservar su cargo durante el reinado de cuatro reyes. Daniel recibió de Dios la gracia de revelar sueños y visiones. Daniel fue un profeta tan estimado que pudo corregir a los mismos jefes de gobierno de su tiempo y sus correcciones fueron recibidas con buena voluntad. Ante el pueblo apareció siempre como un hombre iluminado por Dios y de una conducta ejemplar y como un creyente de una profunda piedad y devoción.
¡¡ FELICIDADES A TODOS LOS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA !!.
El Decreto de
la Penitenciaría Apostólica ofrece la posibilidad, hasta el 8 de
diciembre de 2021, de recibir indulgencias especiales vinculadas a la figura de San José,
"cabeza de la celestial Familia de Nazaret". Se presta
especial atención a los que sufren en este tiempo de pandemia.
En el Plan Reconciliador de Dios, San José tuvo un papel esencial: Dios le encomendó la gran responsabilidad y privilegio de ser el padre adoptivo del Niño Jesús y de ser esposo virginal de la Virgen María. San José, el santo custodio de la Sagrada Familia, es el santo que más cerca está de Jesús y de la Santísima de la Virgen María.
San Mateo (1,16) llama a San José el hijo de Jacob; según San Lucas (3,23), su padre era Helí. Probablemente nació en Belén, la ciudad de David del que era descendiente. Al comienzo de la historia de los Evangelios (poco antes de la Anunciación), San José vivía en Nazaret.
Según San Mateo 13,55 y Marcos 6,3, San José era un "tekton". La palabra significa en particular que era carpintero o albañil. San Justino lo confirma, y la tradición ha aceptado esta interpretación.
Nuestro Señor Jesús fue llamado "Hijo de José", "el carpintero" (Jn 1,45; 6,42; Lc 4,22).
Como sabemos no era el padre natural de Jesús, quién fue engendrado en el vientre virginal de la Virgen María por obra del Espíritu Santo y es Hijo de Dios, pero José lo adoptó amorosamente y Jesús se sometió a él como un buen hijo ante su padre. ¡Cuánto influenció José en el desarrollo humano del niño Jesús! ¡Qué perfecta unión existió en su ejemplar matrimonio con María!
Este lunes 19 de marzo se celebra el Día del Padre o de San José. Este año solo será festivo en la Comunidad Valenciana y Murcia, de tal forma que en el resto de España es laborable. Precisamente esta festividad se considera uno de los día sustituibles dentro del calendario laboral, es decir, que cada comunidad autónoma ha podido sustituirlo por otras festividades. Pero, ¿por qué se celebra en España el Día de San José?
En el caso de nuestro país, la fecha escogida - mañana 19 de marzo- coincide en la tradición católica con la festividad de San José, esposo de la Virgen María y padre de Jesús. Una conmemoración a la que se le dio la relevancia actual a partir del 1621, por mandato del Papa Pío IX que lo proclamó Patrono Universal de la Iglesia. Por su parte, Juan XXIII (1959-1963) lo incluyó dentro del canon de la misa. Más recientemente, lo que se conoce actualmente como el Día del Padre, se remonta a la iniciativa de una maestra del barrio madrileño de Vallecas - Manuela Vicente Ferrero- quien a imitación del Día de la Madre, también decidió que los hombres con familia merecían un reconocimiento a su labor. Lo que plasmó en un artículo en el periódico «El Magisterio Español» al año siguiente, publicación en la que colaboraba bajo el seudónimo de Nely. A través de este medio, esta maestra exaltó en su escrito las virtudes del padre de Jesús y recordó que los padres, como San José, eran el «instrumento de la voluntad de Dios». En este sentido, animaba a los hijos a que se mostraran agradecidos a sus progenitores y sus compañeros de profesión a impulsar esta iniciativa. La propia Manuela predicó con el ejemplo y celebró un primer Día del Padre en el colegio madrileño donde daba clase en 1948.
Dedicado a todos los padres
¡¡¡FELICIDADES A TODOS LOS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA!!!.
EN ESPECIAL FELICITAMOS A NUESTRO MAESTRO: JOSÉ GONZÁLEZ AUÑÓN, TUTOR DE 6ºB y JEFE DE ESTUDIOS DE NUESTRO CENTRO
Martirologio Romano: En Cagliari, en Cerdeña, san
Salvador Grionesos de Horta, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que
para la salvación de cuerpos y almas se hizo humilde instrumento de Cristo.
Se llamaba Alfonso y nació en Santa Coloma de Farnés
(Gerona), en el seno de una familia muy modesta de labradores, posiblemente de
origen sardo, que el momento de su nacimiento trabajaban en un hospital
benéfico, y así aprendió de ellos a aliviar a los que sufren. Al quedarse
huérfano se trasladó a los alrededores de Barcelona, y allí fue payés; luego
marchó a Montserrat donde maduró su vocación e ingresó como lego (ya que era
totalmente ignorante) en el convento franciscano de Jesús. Se inmoló por las
almas mediante las prácticas penitenciales y la humildad. Fue hortelano,
cocinero, portero, limosnero, sacristán. Fue siempre un ejemplo vivo de piedad,
humildad y de alegre despreocupación, que perturbaron a sus superiores, como
cuando los ángeles prepararon para él la mejor de las cenas, mientras se
encontraba orando.
No tardó en ir de convento en convento, entre ellos el de
Horta de San Juan en Tarragona, porque era engorroso para todas las comunidades
por su poder taumatúrgico. Se le prohibió que hiciera milagros (pero fue en
vano, porque era involuntario e incontenible), se amotinaron los fieles cuando
no le dejaban aparecer en público. Le trasladaron al convento de Reus. Fue
procesado por la Inquisición que le declaró perfectamente ortodoxo y el propio
Felipe II quiso conocerle, a lo que él respondió: "¿Qué ganaréis con el
ver a un pobre cocinero del padre san Francisco?". Fue enviado al convento
de Jesús extramuros de Barcelona. Se le sometió a prácticas de exorcismo para
quitarle el demonio, que se pensaba que tenía. San Carlos de Sezze, se hizo
franciscano para imitarlo. Murió en Cágliari en Cerdeña. Fue canonizado por SS.
Pío XI el 17 de abril de 1938.
San Cirilo nació cerca de Jerusalén, en el año 315. Sus padres eran cristianos y le dieron una excelente educación. Conocía muy bien la Sagradas Escrituras, citaba frecuentemente en sus instrucciones. Se cree que fue ordenado sacerdote por el obispo de Jerusalén San Máximo, quien le encomendó la tarea de instruir a los Catecúmenos, cosa que hizo por varios años.
Nació alrededor del año 387, en Escocia, en Bennhaven Taberniae (pueblecito que hoy no se encuentra en los mapas). Murió en Irlanda alrededor del 461. No se conoce con exactitud los datos cronológicos del Apóstol de Irlanda.
San Clemente fue el noveno de 12 hijos, nacido en Moravia, Austria, en 1751. A la edad de siete años, fallece su padre, y por inculcasión materna, Cristo se convierte en el nuevo "padre" del santo, a quien decidirá, más adelante, consagrar su vida. A los 15 años trabaja como panadero en la panadería de un convento y el superior entusiasmado al ver su gran heroísmo por ayudar a los necesitados, lo ayuda a estudiar para el sacerdocio. Sin embargo, el superior fallece, y con ello, los estudios del joven seminarista, que años más tarde serán continuados con la ayuda de dos señoras ricas de la ciudad a quienes el santo las auxilió generosamente. Tras ser ordenado sacerdote, a la edad de 34 años, viajó a Roma e ingresó a una comunidad religiosa recién fundada y sumamente fervorosa: los Padres Redentoristas, donde será considerado como "el segundo fundador de los redentoristas" debido a su fecunda labor apostólica la cual logró la extensión de esta comunidad religiosa por el norte de Europa. San Clemente fue enviado por sus superiores a Varsovia, la capital de Polonia, y allí empezó a conseguir éxitos admirables. Durante nueve años predicó sin cansancio y fueron muchísimos los católicos indiferentes y los protestantes, y hasta judíos que se volvieron fervorosos católicos, sin contar las numerosas vocaciones sacerdotales que logró. Además, el santo fundó orfanatos para recoger y educar gratuitamente a la juventud desamparada por el gobierno debido a las recientes guerras que sumergieron en la pobreza a la población. Napoleón mandó suprimir la Comunidad Redentorista, y San Clemente fue expulsado del país, retornando a Austria, donde trabajará incansablemente los últimos 12 años de su vida, entregando ese don de sencillez en todas sus predicaciones para que la gente pudiese entender la Palabra Eterna y se convirtiese. Sin embargo, por decreto del emperador austriaco, a San Clemente se le prohibió predicar, e incluso algunos enemigos del santo intercedieron ante el emperador para que lo expulsaran del país. Gracias a la intersección del Pontífice, San Clemente permaneció en Viena, pero sin poder predicar. Frente a esto, el santo logró sacar gran provecho a esta situación adversa pues se dedicó con el entusiasmo y empeño que lo caracterizaban a administrar el sacramento de la Reconciliación y atender a los enfermos. Su confesionario llegó a ser una fuente de influencia tan poderosa en muchísimos penitentes, que fue llamado "El Apóstol de Viena", pasando horas y horas absolviendo e impartiendo dirección espiritual, lo cual produjo un despertar religioso en toda la ciudad. Varios de sus discípulos fundaron periódicos católicos, otros se oponían fuertemente en la universidad a los que atacaban a la religión católica y buen número de ellos fue formando un partido católico que más tarde será una fuerza poderosa que defenderá la religión. San Clemente fallece 15 de marzo de 1820. El día de su entierro llega la orden del emperador aprobando que en Austria se extienda la Comunidad de Redentoristas.