12 de junio de 2022

BEATO JUAN DOMINICI



Entre los registros del Beato Juan Dominici que han llegado a nosotros, hay una breve biografía escrita por San Antonino, Arzobispo de Florencia, así como un retrato pintado del famoso Fray Angélico, en los muros de la catedral de San Marcos.

San Juan era un florentino de origen humilde que vino al mundo en 1376. A los 18 años recibió el hábito de los dominicos, en el priorato de Santa María Novella, pese a cierta oposición causada por su falta de educación y su tendencia a tartamudear. Pero aquellas carencias quedaron compensadas por su extraordinaria capacidad de retener en la memoria lo que aprendía. El Santo se convirtió en poco tiempo, en uno de los mejores teólogos de su época y en un predicador elocuente. Escribió los ‘laudi’o himnos en la lengua vernácula. Después de terminar sus estudios en la Universidad de París, dedicó 12 años a la enseñanza y la predicación en Venecia. Se le nombró prior en Santa María Novella. En Fiésole y en Venecia, fundó nuevas casas para monjes y estableció un convento para monjas dominicas, llamado Corpus Christi. Desde aquí trabajó para introducir o restablecer la estricta regla de Santo en varios prioratos.

Asimismo, se preocupó muchísimo para que se impartiese una educación cristiana a la juventud y fue el primero en combatir las perniciosas tendencias de la nueva herejía que comenzaba ya a ser un peligro: el humanismo. En 1406, asistió al cónclave que eligió al Papa Gregorio XII. Después fue el confesor y consejero del Pontífice y éste, le consagró Arzobispo de Ragusa y Cardenal de San Sixto. Murió en Buda, Hungría, el 10 de junio de 1419. Su culto fue confirmado en 1832.







 


SAN EFRÉN

 

Efrén significa: "muy fructífero".

San Efrén logró ya durante su vida gran fama como poeta y compositor de himnos religiosos, y en la antigüedad fue el más grande poeta cantor de la Santísima Virgen. La Iglesia Católica lo ha declarado Doctor de la Iglesia y los antiguos lo llamaban "Arpa del Espíritu Santo". Tenía especialísima cualidad para escribir poesías, y San Basilio dice que era tal la estimación que los antiguos tenían por sus escritos, que después de las lecturas de la Sagrada Escritura, en varias iglesias se leía alguna página escrita por este santo.








 


8 de junio de 2022

SAN MEDARDO


Medardo significa: "audaz y valeroso" (Med: audaz. Adr: valeroso. Del antiguo alemán).
San Medardo es el santo preferido de los campesinos de Francia. Le tienen gran fe para que les obtenga lluvias para los tiempos de la siembra, y para que les cuide sus viñedos o plantaciones de uva, contra los ladrones y el mal tiempo.

Siendo muy joven, una vez le regaló su caballo a un pobre viajero que lloraba porque los ladrones le habían robado el caballo en el que viajaba. Su papá al verlo tan generoso para con los necesitados opinó que el hijo más iba a servir para sacerdote que para negociante. Y así sucedió.

A los 33 años fue ordenado sacerdote, y siguió ejercitando una gran caridad para con los pobres. A los estudiantes muy necesitados los sentaba a su mesa, gratuitamente para que se alimentaran lo mejor posible. Con sus oraciones obtuvo lluvias para los campos, y en otras ocasiones libró de granizadas los cultivos.

Como era un sacerdote verdaderamente ejemplar fue elegido obispo y entonces le sucedieron unas anécdotas que se han hecho famosas.

Tenía San Medardo una vaquita, y para saber por dónde andaba el animalejo le había colgado al pescuezo una campanilla que iba anunciando por dónde estaba pastando. Y sucedió que un ladrón le robó la vaca. El ratero le quitó la campanilla del pescuezo y la echó entre las alforjas, pero la campana seguía sonando. Entonces la llenó de pasto y la escondió entre el montón de pasto seco de su pesebrera, pero la campana siguió sonando. Al fin el ladrón dispuso enterrar la campana en el suelo, pero apenas se acostó para dormir, empezó a oír que seguía sonando. Desesperado sacó la campana y colgándola otra vez del pescuezo de la vaca se fue a donde el santo y le devolvió el animal robado, diciéndole: "Padre, aquí le traigo su vaca, porque la campanilla no quiso dejar de sonar ni por un momento", y San Medardo le dijo sonriente: "Hijo, lo que sonaba no era la campanilla, era tu conciencia, que no quería que te quedaras en paz con este pecado". Al otro le fue muy provechosa esta lección.

Tenía San Medardo un cultivo de matas de uva y una noche en pleno tiempo de cosecha entraron los ladrones a robarle las uvas. Pero cuando ya tenían los costales llenos, fueron a salir y no encontraron la puerta de salida. Les parecía como si se hubieran vuelto ciegos, porque por ninguna parte encontraron la puerta de salida. Y así amaneció y llegó el santo, y ellos muy asustados le pidieron perdón y con tal de que no los denunciara, le dejaron también los costales, y así el santo recolectó sus uvas gratis y de encima le dieron los costales.

También tenía San Medardo unas colmenas que le producían muy buena miel, y las abejas eran muy mansas y muy buenas. Pero un día llegó un ratero a robarse la miel y las abejas lo persiguieron tan terriblemente que al otro no le quedó otro remedio que meterse a la casa del santo a pedirle que rezara por él. San Medardo echó una bendición a las abejas y estas se fueron muy obedientes, y él vuelto hacia el ladrón le dijo: "Esto es señal de los castigos que te pueden llegar si sigues robando. Ahora son unas sencillas abejas, pero después los que te picarán serán tus remordimientos eternamente". Y el otro no volvió a robar.





7 de junio de 2022

SANTA ROSA VENERINI




Nació en Viterbo, Italia en el año 1656. Fue una de los cuatro hijos de un brillante médico de esa ciudad. Gracias a que su familia era pudiente, de joven Santa Rosa pudo desarrollar su inteligencia y su sensibilidad. Sin embargo, al cumplir los veinte años sólo le quedó elegir entre los dos destinos por los que podían optar las mujeres de su época: o el matrimonio o el convento. Incapaz de decidirse, pues intuía que podían existir más alternativas para la vida plena de las mujeres, en 1676 entró por un periodo de prueba al monasterio dominico de Santa Catalina, en su ciudad. No obstante, siete años más tarde, las repentinas muertes de su hermano y de su madre traen una crisis familiar que la obliga a ella a reaccionar, dejando el monasterio para buscar el camino adecuado para su vida. Santa Rosa organizó eventualmente una reunión de mujeres para rezar el rosario, y a través de este contacto humano se percató de la pobreza espiritual y cultural de las mujeres de su época. Entonces tomó la decisión de hacer algo al respecto. Fue así como en 1684 funda la primera escuela pública para niñas en toda Italia, la “Escuela Pía”. Esto ocasionó múltiples reacciones adversas, pues no se concebía enseñar catecismo fuera de las iglesias, sobre todo a niñas pobres, y mucho menos se aceptaba que una mujer fuera la líder del proyecto. Con todo, Santa Rosa Venerini no se dejó atemorizar, sino que por el contrario, de las críticas se alimentó para hacer crecer su obra. Su congregación de “Maestras Pías”, establecida en 1685, iba en aumento, y su método se expandió rápidamente. Santa Rosa enviaba a sus Maestras de dos en dos a las distintas diócesis, donde reproducían el modelo de enseñanza que ella había ideado. Finalmente, en 1716 consiguió abrir una de sus escuelas en Roma, donde el papa Clemente XI alabó su obra. Cuando falleció en la Ciudad Eterna en 1728, su instituto contaba ya con cuarenta escuelas para niñas y jovencitas de escasos recursos. Santa Rosa Venerini fue beatificada en 1952 por Pío XII, y canonizada por el papa Benedicto XVI en 2006. SANTA ROSA VENERINI nos enseña que la mujer tiene pleno derecho a la riqueza cultural, moral y espiritual.







 


6 de junio de 2022

SAN MARCELINO CHAMPAGNAT



Marcelino Champagnat, sacerdote francés que fundó la congregación de los Hermanos Maristas. Nació el año 1789, el mismo año de la Revolución Francesa, en Rosey al sur de Lyon. Sus padres, Juan Bautista y María Teresa, tuvieron 10 hijos, Marcelino fue el noveno. Durante su infancia, trabajó en casa: su familia poseía una pequeña granja y un molino. A los diez años comenzó a ir a la escuela, pero a los pocos días se desanimó y no volvió. A los catorce años, pasó por su casa un buen sacerdote que iba "reclutando" jóvenes para el seminario; se fijó en Marcelino y le animó: "Tienes que estudiar para ser sacerdote. Dios lo quiere." Y Marcelino se decidió.

Ingresó en el Seminario menor y comenzó sus estudios ... con muchos problemas: Como no había ido a la escuela, apenas sabía leer y escribir. Suspendió el primer curso y "le invitaron" a quedarse en su casa ... Pero Marcelino no se desanimó y continuó estudiando. Después de muchos esfuerzos, fue pasando los cursos y pasó al Seminario mayor, en Lyon. Tenía ya 24 años. Allí, junto con otros seminaristas compañeros de estudios, empezó a madurar la idea de fundar una congregación de Hermanos, dedicados a la enseñanza y a la catequesis de los niños. Tres años después fue ordenado sacerdote y lo destinaron a La Valla. En el pueblo los niños no tenían escuela ni catequesis, y los mayores apenas iban a la iglesia. Marcelino empezó a hablar con la gente, se hizo cercano a todos, y el pueblo lo aceptó de buen grado.

Tras una fuerte experiencia con un joven moribundo, el P. Champagnat decidie fundar una congregación de Hermanos que se dedicaran a la enseñanza y a la catequesis de los niños y jóvenes, especialmente los más necesitados. Enseguida dio los primeros pasos, y el 2 de enero de 1817 reunió, en una casita alquilada cerca de la parroquia, a dos jóvenes que le habían manifestado su deseo de ser religiosos. Se llamaban Juan María Granjon y Juan Bautista Audras. Éste fue el principio de los Hermanos Maristas. Pronto acudieron otros jóvenes. Marcelino les ayudó a organizar su vida en comunidad: oración y trabajo, formación personal, sencillez y pobreza. Y una filial devoción a la Virgen María, bajo cuya protección se puso, desde el primer momento, la naciente congregación. Después de un periodo de formación, el P. Champagnat les dio un hábito religioso y los jóvenes firmaron sus primeros compromisos (votos). Al cabo de un año, Marcelino abrió una escuela en La Valla y en seguida se hicieron cargo de ella los Hermanos. Después de esta primera escuela vinieron muchas más. Los párrocos y alcaldes de los pueblos vecinos se disputaban a los Hermanos. Así, el Instituto de los Hermanos Maristas comenzó a crecer, no sin dificultades, y hubo que construir una nueva casa, porque en La Valla ya no cabían todos.

Marcelino Champagnat fue un gran hombre que llevó a cabo una obra extraordinaria: cuidó como un buen pastor a la gente de su parroquia, atendió a huérfanos y ancianos, pero sobre todo se consagró a la educación religiosa de la juventud. Ciertamente, aquello no fue nada fácil. Su austeridad personal y el trabajo incansable fueron minado su salud. Murió en la madrugada del 6 de junio de 1840, a los 51 años, rodeado de sus Hermanos. Sus restos descansan en la capilla de Ntra. Sra. del Hermitage. En el momento de su muerte, la congregación tenía cerca de 300 Hermanos (más 50 que habían muerto ya), 50 casas y escuelas, y alrededor de 7.000 alumnos.

E P. Marcelino Champagnat fue declarado «Beato» en Roma, por S. S. Pío XII, el 29 de Mayo de 1955, domingo de Pentecostés. Tras un largo y detallado estudio, los expertos habían declarado la autenticidad de dos milagros obtenidos por su intercesión.

La ceremonia de canonización del P. Marcelino Champagnat fue celebrada el domingo 18 de abril de 1999.





 
 



VIRGEN DEL ROCIO - LUNES DE PENTECOSTÉS

 


El cartel ha sido pintado en una técnica mixta de acrílico, óleo y pasta de oro, sobre una tabla previamente tratada. La Virgen del Rocío y el Pastorcito aparecen rodeados del entorno natural de Doñana, entre una esbozada arboleda donde se descubren aves autóctonas, mariposas y otras especies, haciendo alusión también al diseño de las nuevas andas procesionales.

Flanquea a la Patrona de Almonte la mágica luz que desprenden las bengalas del Santo Rosario que antecede su salida triunfal, a hombros de los almonteños. Justo a sus plantas, la palabra “Romería”, esa que tanto anhelamos, contiene en cada letra escenas de la misma

En la parte inferior, destacan en la composición dos leones que custodian la palabra “Rocío”. Dos elementos ornamentales que también podemos ver repujados en el paso de la Virgen y que simbolizan a los almonteños como “Leones del Amor” y fieles custodios de la devoción a la Blanca Paloma.





Cuenta la leyenda que en el siglo XV un hombre mientras estaba cazando en el término almonteño conocido como la rocina, encontró la imagen de la virgen junto a un árbol después de haber cruzado unas zarzas.

El origen documentado de la Romería del Rocío, data del año 1653 cuando la localidad de Almonte nombró patrona a la Virgen del Rocío antes conocida como virgen de las rocinas. Esa fiesta en honor de la Virgen de Rocío duraba solo un día e incluía una misa solemne, sermón y la Procesión con la imagen de la Virgen.

Por otro lado, es en 1677 cuando aparece documentada la primera Hermandad Filial del Rocío, conocida como la Hermandad de Sanlúcar de Barrameda. Son cinco las Hermandades Filiales Fundacionales que hacían la peregrinación anual hacia la Ermita de la Aldea del Rocío.

Es la Hermandad Matriz del Rocío la encargada de administrar y organizar tanto los cultos como la propia Romería del Rocío.

Todo comienza a las 12 h del sábado víspera de Pentecostés. Es en ese momento en el cual se presentan ante las puertas del santuario por orden de antigüedad las Hermandades Filiales. A lo largo del día van pasando el resto de hermandades. Por la noche lo hacen las que se han creado recientemente.

El domingo de Pentecostés a las 10 h, se celebra en el Real del Rocío la Misa Pontifical. Una vez se acaba la Eucaristía los peregrinos se van acercando hasta sus casas de hermandad. Allí se reúnen  con sus compañeros cofrades. La noche del domingo se aclama el santo Rosario justo en la explanada del paraje conocido como El Eucaliptal. Allí se juntan los estandartes y los romeros de cada hermandad, dando lugar a una noche donde se repiten avemarías, salves y letanías a la virgen.

Ya en la madrugada del lunes, los romeros saltan la reja para rescatar a la virgen e iniciar así la procesión con las andas de plata entre un gentío que quiere tocar la imagen de la virgen.

Como dato curioso, te diré que la Romería del Rocío no siempre se ha celebrado el lunes después del Domingo de Pentecostés. Hasta el siglo XVII se celebraba el 8 de septiembre. La Virgen del Rocío recibe el nombre de la Blanca Paloma como referencia a la trascendencia de la Fiesta de Pentecostés, venida del Espíritu Santo a la Virgen y los Apóstoles representado por una paloma.





 



5 de junio de 2022

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS



Hoy se celebra la Solemnidad de Pentecostés, día en que se conmemora la venida del Espíritu Santo sobre la Virgen María y los apóstoles, cincuenta días después de la Resurrección de Jesucristo.

El capítulo dos de los Hechos de los Apóstoles describe que “de repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo” (Hch 2, 1-11).

San Juan Pablo II al reflexionar sobre este acontecimiento en su encíclica "Dominum et Vivificantem" señaló que “el Concilio Vaticano II habla del nacimiento de la Iglesia el día de Pentecostés. Tal acontecimiento constituye la manifestación definitiva de lo que se había realizado en el mismo Cenáculo el domingo de Pascua”.

“Cristo resucitado vino y ‘trajo’ a los apóstoles el Espíritu Santo. Se lo dio diciendo: ‘Recibid el Espíritu Santo’. Lo que había sucedido entonces en el interior del Cenáculo, ‘estando las puertas cerradas’, más tarde, el día de Pentecostés es manifestado también al exterior, ante los hombres”.

Posteriormente, el Papa de la familia cita el documento conciliar “Lumen Gentium”, en el que se resalta que “el Espíritu habita en la Iglesia y en el corazón de los fieles como en un templo (cf. 1 Co 3,16; 6,19), y en ellos ora y da testimonio de su adopción como hijos (cf. Ga 4,6; Rm 8,15-16 y 26). Guía la Iglesia a toda la verdad (cf. Jn 16, 13), la unifica en comunión y ministerio, la provee y gobierna con diversos dones jerárquicos y carismáticos y la embellece con sus frutos (cf. Ef 4,11-12; 1 Co 12,4; Ga5,22)”.

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