Hoy 24 de noviembre, domingo XXXIV del Tiempo Ordinario,
la Iglesia Católica celebra la “Solemnidad de Cristo Rey” o “Solemnidad de
Jesucristo, Rey del Universo”.
Dice el Evangelio: "Yo soy Rey. Para esto nací, para
esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad" (Jn 18, 36-37).
Con la Solemnidad de Cristo Rey, la Iglesia Católica
concluye el Año Litúrgico recordando al mundo entero que nada -persona o ley
humana- está por encima de Dios. Cristo es Señor del tiempo y de la historia, como
es Señor de todo lo creado.
Sentido
de la celebración
La Solemnidad de “Cristo, Rey del Universo” fue
instituida por el Papa Pío XI en 1925. Con ella, la Santa Madre Iglesia quiere
que volvamos los ojos hacia el Señor, rey bondadoso y sencillo, y nos dejemos
conducir por Él. Jesucristo, como buen pastor, guía a la porción de la Iglesia
que peregrina en la tierra hacia su destino final: el Reino de Dios.
No debe olvidarse, además, que la posibilidad de alcanzar
el Reino de Dios ya fue ganada por Cristo mismo, y que esta se preserva en la
Iglesia y gracias a la Iglesia. Es decir, la Iglesia fundada por Jesús es
garantía de que la victoria es siempre posible, y de que las puertas del cielo
están siempre abiertas. Es el Espíritu Santo a quien Cristo encomendó conceder
las gracias necesarias para que todos puedan alcanzar la santidad y transformar
el mundo según su santa voluntad.
Transformemos
el mundo y demos esperanza
Cristo Rey convoca hoy, una vez más, a “instaurar su
reino en la tierra”, para que el mundo, con nuestra colaboración, se vaya
transformando según el plan divino de amor. Esa tarea empieza por dejar que sea
Cristo quien reine en cada corazón. No se trata de una proclamación o
declaración retórica, sino un llamado real y serio a la conversión. Acojámonos
a la Gracia y rechacemos el pecado. No permitamos que el mal avance.
¡Feliz Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo!
Los martirologios de Adón, Usuardo, Maurolico, del obispo Equilino y el Romano hacen memoria de estas dos vírgenes mártires de Córdoba lo que hace pensar en la repercusión que debió tener el doble martirio en toda la España del siglo IX y explicar la rápida difusión de su culto.
Flora es hija de madre cristiana y padre musulmán. Fue educada por su madre desde pequeña en el amor a Jesucristo y aprendió de sus labios el valor relativo de las cosas de este mundo. Tiene un hermano —musulmán fanático— que la denuncia como cristiana en la presencia del cadí. Allí es azotada cruelmente para hacerla renegar, pero se mantiene firme en la fe. El cadí la pone bajo la custodia de su hermano que ahora tiene el encargo de la autoridad para hacerla cambiar de actitud. Soporta todas las vejaciones y ultrajes a que la somete su hermano siempre con la intención de pervertirla.
María es hija de cristianos que han puesto a su hijo Walabonso bajo la custodia de un sacerdote con el encargo de educarlo en un monasterio; mientras ella entra en el cenobio de Cuteclara. Muerto mártir su hermano, se dirige ahora a la iglesia de san Acisclo después de haber tomado una firme resolución.
Las dos jóvenes coinciden a los pies de san Acisclo. El saludo de la paz les ha facilitado abrirse mutuamente las almas y se encuentran en comunión de sentimientos, deseos y resoluciones. Se juran amistad para siempre, una caridad que dura hasta el Cielo.
Se encaminan con valentía al palacio del cadí y hacen ante él pública profesión de fe cristiana.
Encarceladas junto con prostitutas y gente de mal vivir, son condenadas por los jueces a morir decapitadas, no sin el consuelo, ánimo y bendición de san Eulogio que las conoció. Hecha la señal de la cruz, primero será la cabeza de Flora la cortada por el alfanje, después rueda la de María. Sus cuerpos quedan expuestos, para disuasión de cristianos y demostración de poder musulmán, a las aves y los perros. Al día siguiente los arrojaron al Guadalquivir.
Sus cabezas se depositaron en la iglesia de san Acisclo.
San Clemente fue el tercer sucesor de San Pedro (después de Lino y Cleto) y gobernó a la Iglesia desde el año 93 hasta el 101.
El año 96 escribió una carta a Los Corintios, que es el documento Papal más antiguo que se conoce (Después de las cartas de San Pedro).
En esa carta da muy hermosos consejos, y recomienda obedecer siempre al Pontífice de Roma (Entre otras cosas dice: "el que se conserva puro no se enorgullezca por ello, porque la pureza es un regalo gratuito de Dios y no una conquista nuestra").
Por ser cristiano fue desterrado por el emperador Trajano a Crimea (al sur de Rusia) y condenado a trabajos forzados a picar piedra con otros dos mil cristianos. Las actas antiguas dicen que estos le decían: "Ruega por nosotros Clemente, para que seamos dignos de las promesas de Cristo".
San Ireneo (que vivió en el siglo segundo) dice que Clemente vio a los santos apóstoles Pedro y Pablo y trató con ellos.
Las Actas antiguas añaden que allá en Crimea convirtió a muchísimos paganos y los bautizó. Los obreros de la mina de mármol sufrían mucho por la sed, porque la fuente de agua más cercana estaba a diez kilómetros de distancia. El santo oró con fe y apareció allí muy cerca una fuete de agua cristalina. Esto le dio más fama de santidad y le permitió conseguir muchas conversiones más.
Un día las autoridades le exigieron que adorara a Júpiter. Él dijo que no adoraba sino al verdadero Dios. Entonces fue arrojado al mar, y para que los cristianos no pudieran venerar su cadáver, le fue atado al cuello un hierro pesadísimo. Pero una gran ola devolvió su cadáver a la orilla.
San Cirilo y San Metodio llevaron a Roma en el año 860 los restos de San Clemente, los cuales fueron recibidos con gran solemnidad en la Ciudad Eterna, y allá se conservan.
Oremos por nuestro actual Pontífice, para que a imitación de San Clemente y los demás Pontífices santos que ha tenido la Iglesia Católica, sepa guiar sabiamente a los que seguimos la santa religión de Cristo.
El culto de santa Cecilia, bajo cuyo nombre fue construida en Roma una basílica en el siglo V, se difundió ampliamente a causa del relato de su martirio, en el que es ensalzada como ejemplo perfectísimo de la mujer cristiana, que abrazó la virginidad y sufrió el martirio por amor a Cristo.
Hoy, celebramos junto con toda la Iglesia, la Presentación en el Templo de la niña Santa María.
Es en una antigua y piadosa tradición que encontramos los orígenes de esta fiesta mariana que surge en el escrito apócrifo llamado "Protoevangelio de Santiago". Este relato cuenta que cuando la Virgen María era muy niña sus padres San Joaquín y Santa Ana la llevaron al templo de Jerusalén y allá la dejaron por un tiempo, junto con otro grupo de niñas, para ser instruida muy cuidadosamente respecto a la religión y a todos los deberes para con Dios.
Históricamente, el inicio de esta celebración fue la dedicación de la Iglesia de Santa María la Nueva en Jerusalén en el año 543. Estas fiestas se vienen conmemorando en Oriente desde el siglo VI, inclusive el emperador Miguel Comeno cuenta sobre esto en una Constitución de 1166.
Más adelante, en 1372, el canciller en la corte del Rey de Chipre, habiendo sido enviado a Aviñón, en calidad de embajador ante el Papa Gregorio XI, le contó la magnificencia con que en Grecia celebraban esta fiesta el 21 de noviembre. El Papa entonces la introdujo en Aviñón, y Sixto V la impuso a toda la Iglesia.
El 20 de noviembre se celebra en todo el mundo el“Día Universal del Niño” en conmemoración a tres acontecimientos puntuales: la recomendación general que en 1954 hizo la Asamblea General de las Naciones Unidas respecto del cuidado y atención a la población infantil del mundo, la Declaración Universal de los Derechos del Niño, en 1959; y la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño, en 1989. Todos estos acontecimientos se dieron un 20 de noviembre, de manera que esta fecha quedó instituida como tal en referencia a estas declaraciones y acontecimientos.
La comunidad de niños y niñas del mundo necesita una atención especial por parte de los adultos que los tienen a cargo, pero no sólo de ellos, sino de toda la comunidad de gobernantes, organizaciones no gubernamentales, figuras religiosas, civiles, etc., dado que todas éstas conforman, de una u otra manera, figuras influyentes en la formación de los niños.
La infancia es una edad prematura en la que todo signo, imagen, conducta, regla, que recibe influye ya se de forma directa o indirecta. A nivel global, salvo excepciones, se entiende que los niños y niñas tienen derechos inalienables como son los de jugar, tener salud, vestimenta, alimento, derecho a ser escuchados y de que sus opiniones tengan consideración y respeto.
Todos los niños y niñas del mundo necesitan de un cuidado y atención especial, capaces de mantenerlos a salvo de cualquier tipo de explotación, descuido en la higiene y/o salud, peligros de alimentación, abandono o crueldad, falta de educación general, discriminación en todas sus formas —color de piel, pertenencia a cierta cultura o estrato social, capital intelectual y cultural, etc.—. De manera que, esta fecha contiene un alto grado de exhortación a la responsabilidad, respeto y cuidado de la comunidad infantil, y está dirigida no sólo a los padres y madres, sino a la comunidad adulta mundial, que es, al fin y al cabo, la responsable de los que mañana serán adultos.
Letra: Somos el futuro
Todos los niños tenemos el derecho a vivir
También tenemos derecho a la educación y protección
Tenemos el derecho a crecer en libertad
también de hablar nuestra lengua respetando las costumbres
Somos el futuro de la humanidad
Somos el futuro de la sociedad
somos importantes, somos muy valiosos
Unidos como hermanos el mundo cambiará
Todos los niños tenemos el derecho a opinar
Y de ser escuchados como también escuchar
De no ser separados nunca de nuestras familias
Tenemos el derecho a que nos cuiden con amor
(Tenemos el deber)
Debéis saber que no solo tenemos derechos, sino que también tenemos deberes y obligaciones.
respetar a nuestros Padres
respetar a los maestros
cuidarnos como hermanos
siempre de la mano
decirle no al bulling
cuidar la creación
la vida celebrar
siempre desde el amor.
Una vez conocidos los derechos de la infancia, preparamos nuestra carrera
Estamos profundamente consternadas por los efectos devastadores de la DANA a su paso por Valencia y otras zonas del país. Desde el CEIP: Luis Palacios, queremos enviar nuestra solidaridad y apoyo a todas las personas afectadas, y especialmente a quienes han perdido a seres querido en esta tragedia.
Como maestras de religión, queremos involucrar a nuestro alumnado en una reflexión significativa sobre el impacto de DANA en las Comunidades de Valencia (Torrent, Paiporta, Chiva, Cheste, Utiel, Requena, Alfafar y Massanassa,…la más afectada), Catilla la Mancha (Letur/ Albacete, Mira/Cuenca 11 localidades afectadas) y Andalucía (Alora/ Málaga, El Ejido/Almería). Este fenómeno natural nos afecta a todos, y es fundamental que aprendamos sobre él y cómo podemos ser más solidarios.
Para abordar este tema, utilizaremos herramienta creativa. Cada alumno tendrá la oportunidad de contar una historia que refleja la importancia de la solidaridad y el apoyo mutuo en tiempos difíciles. A través de la creatividad, podremos expresar nuestros sentimientos y comprender mejor las experiencias de quienes han pasado.
En el aula, fomentaremos un ambiente de empatía y colaboración, porque juntos podemos hacer una diferencia.
Con la catástrofe natural en la que han muerto, al menos, 200 personas y que ha arrasado pueblos enteros en Valencia y desbordado calles en Cuenca, Albacete y Málaga.
¿Qué es una DANA?
DANA es el acrónimo de “Depresión Aislada en Niveles Altos”. Una DANA es un sistema de baja presión o depresión en los niveles altos de la atmósfera, que se ha separado totalmente de la circulación general de la atmósfera, en nuestro caso de la circulación zonal del oeste. Normalmente, aparecen en el hemisferio norte aisladas al sur del flujo zonal establecido en altura.
Estas depresiones en niveles altos pueden permanecer separadas de la circulación general durante días y presentan trayectorias erráticas, pudiendo llegar a ser retrógradas, con movimiento de este a oeste.
Estas situaciones de DANA son potencialmente peligrosas sobre todo a finales del verano y el otoño en la zona mediterránea, cuando la temperatura superficial del agua del mar es elevada, lo que favorece mayores desarrollos nubosos, lo que puede dar lugar a lluvias más fuertes que en ocasiones provocan inundaciones.
Una DANA es un embalsamiento de aire aislado, con temperatura inferior el que lo rodea. El peligro potencial aparece cuando este aire frío se encuentra con temperaturas muy cálidas en superficie y, especialmente con temperaturas cálidas en la superficie del agua en el Mediterráneo.
Cuando esto sucede, se crea una gran diferencia de temperaturas en las diferentes capas atmosféricas, es decir, un gran gradiente térmico. Esto crea un perfil muy inestable en la atmósfera, en el cual las masas de aire ascienden con gran facilidad, se saturan de vapor de agua rápidamente y pueden dar lugar a fuertes tormentas con precipitaciones intensas.
Si a este contraste de temperaturas se le suma la humedad y la energía que aporta un Mediterráneo muy cálido tras los meses veraniegos, tenemos como resultado lluvias torrenciales, las cuales frecuentemente provocan inundaciones en estas zonas.
Los episodios de lluvias intensas en áreas de la costa mediterránea propiciados por una DANA son habituales y recurrentes. No obstante, en ocasiones, estos fenómenos que pueden provocar situaciones de meteorología adversa pueden expandirse a otras zonas del interior peninsular.
LETRA:
Descubrí lo que era amor por una tierra,
Por tu gente, tu historia y belleza,
Más ahora tú me haces llorar
Tras el paso de la tempestad
Pero cuentas con la fuerza de los valencianos
Y esta España unida que te da la mano
Nunca dudes que aquí nos tendrás
Nunca te vamos a abandonar
Y aunque la vida a veces sea cruel
Siempre a tu lado yo caminaré
Tengo la esperanza de volverte a ver…
brillar de nuevo
Y junto a tu orilla ver amanecer…
los sueños
Que aquel día el barro enterró
Y anegó nuestro corazón
Pero del dolor nació el amor
Y el pueblo a su pueblo salvó
Y aunque esos de traje sólo nos pongan piedras
Junto a mis hermanos lucharé por mi tierra
Para recuperar lo que un día fue
Nuestro pequeño trocito del edén
Y el recuerdo de aquellos que se fueron, no se olvida,
Son la fuerza que impulsa nuestras vidas
Por ellos reconstruiremos
Nuestras casas, nuestras vidas, nuestros sueños.
Y aunque la vida a veces sea cruel
Siempre a tu lado yo caminaré
Tengo la esperanza de volverte a ver…
brillar de nuevo
Y junto a tu orilla ver amanecer…
los sueños
Que aquel día el barro enterró
Y anegó nuestro corazón
Pero del dolor nació el amor
Y el pueblo a su pueblo salvó.
Desde el área de Religión Participamos en esta iniciativa de Red Solidaria Escolar, en el Proyecto Intercentros Redeiras de Profesores de Religión, con el lema: "Qué se ponga de moda el amor"
Algunos escritos de la "Orden de la Santísima Trinidad", afirman que San Félix llevaba el apellido de Valois porque pertenecía a la familia real de Francia, pero en realidad el nombre proviene de la provincia de Valois donde habitó originalmente.
Según se dice, vivió como ermitaño en el bosque de Gandelu, en la diócesis de Soissons, en un pueblo llamado Cerfroid. Tenía el propósito de pasar su vida en la oscuridad pero Dios lo dispuso de otro modo. En efecto, San Juan de Mata, discípulo de San Félix, le propuso que fundase una orden para el rescate de los cautivos. Aunque el santo tenía ya setenta años, se ofreció a hacer y sufrir cuanto Dios quisiera por un fin tan noble. Así, los dos santos partieron juntos a Roma en el invierno de 1197 para solicitar la aprobación de la Santa Sede.
San Félix propaga la orden en Italia y Francia. En París fundó el convento de San Maturino y cuando San Juan volvió a Roma, San Félix a pesar de su avanzada edad, administró la provinica francesa y la casa madre de la orden en Cerfroid. Ahí murió a los ochenta y seis años de edad en 1212.
Según la tradición de los trinitarios, los dos santos fueron canonizados por el Papa Urbano IV en 1262. Alejandro VII confirmó el culto de los dos fundadores en 1666.
¡ FELICIDADES A TODAS LAS PERSONAS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA !