4 de junio de 2020

JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE


El jueves posterior a la Solemnidad de Pentecostés en algunos países se celebra la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, festividad que no aparece en el calendario de la Iglesia universal (como sí lo hacen las fiestas del Sagrado Corazón de Jesús o Jesucristo Rey del Universo), pero que se ha expandido por muchos países.
Esta fiesta tiene sus orígenes en la celebración del sacerdocio de Cristo que en la misa latina se introdujo en algunos calendarios y que tras la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II fue renovada por la Congregación de Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote.
La celebración fue introducida en España en 1973 con la aprobación de la Sagrada Congregación para el Culto Divino. Asimismo, ésta contiene textos propios para la Santa Misa y el Oficio que fueron aprobados dos años antes.
Además de España, otras Conferencias Episcopales incluyeron esta fiesta en sus calendarios particulares como Chile, Colombia, Perú, Puerto Rico, Uruguay, Venezuela. En algunas diócesis este día es también la ‘Jornada de Santificación de los Sacerdotes’.
San Juan Pablo II, en el documento “Ecclesia de Eucharistia” señala que “el Hijo de Dios se ha hecho hombre, para reconducir todo lo creado, en un supremo acto de alabanza, a Aquél que lo hizo de la nada”.
“De este modo, Él, el sumo y eterno Sacerdote, entrando en el santuario eterno mediante la sangre de su Cruz, devuelve al Creador y Padre toda la creación redimida. Lo hace a través del ministerio sacerdotal de la Iglesia y para gloria de la Santísima Trinidad”.
Jesús, Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza
En el Nuevo Testamento con la palabra “sacerdote” no solo se nombra a los ministros, sino que se reserva especialmente para denominar a Cristo y a todo el pueblo de Dios, unidos como un Sacerdocio real:
"Ustedes, en cambio, son una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido para anunciar las maravillas de aquel que los llamó de las tinieblas a su admirable luz" (1 Pedro 2,9)
En el capítulo 4 de Hebreos se explica el Sumo Sacerdocio de Jesucristo de esta forma:
"Teniendo, pues, tal Sumo Sacerdote que penetró los cielos -Jesús, el Hijo de Dios- mantengamos firmes la fe que profesamos. Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado. Acerquémonos, por tanto, confiadamente al trono de gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar gracia para una ayuda oportuna" (Hebreos 4,14-16)
La carta a los Hebreos también interpreta el sacrificio de Cristo como el nuevo, único y definitivo sacerdocio, diferenciándose así de los sacrificios de los sacerdotes de la antigua alianza:
"Así también Cristo no se apropió la gloria de ser sumo sacerdote, sino que Dios mismo le había dicho: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. O como dice también en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre igual que Melquisedec" (Hebreos 5,5-6)
La misma carta a los Hebreos añade: "Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos" (Hebreos 9,11).







SAN FRANCISCO CARACCIOLO

Nació en la región de los Abruzos, en Vila Santa María (Italia), el 13 de octubre de 1563 con el nombre de Ascanio Caracciolo. Nació en el seno de una familia rica, su madre era pariente de Santo Tomás de Aquino.



3 de junio de 2020

CARLOS LWANGA Y COMPAÑEROS


Este santo nació entre los años 1860 y 1865 en Buganda, (uno de los reinos que forman la actual Uganda). Sirvió en la corte del rey Mwanga II como paje. En el año 1885, este monarca decretó una persecución contra los cristianos anglicanos y católicos, recién convertidos a la fe por la Sociedad de los Misioneros de África, más conocida como Sociedad misionera de los Padres Blancos. Muchos de estos cristianos proscritos, como es el caso de Carlos, pertenecían a la propia corte del rey.
Tras una gran masacre perpetrada sobre los anglicanos en ese mismo año, el sacerdote católico Joseph Mukasa recriminó al monarca su actuación. Rápidamente se ordenó que fuera decapitado, así como la detención de todos sus seguidores. En secreto, Carlos fue bautizado para que asumiera las funciones del cargo eclesiástico. Fue un sacrificio por amor a Dios, ya que no tardó en ser descubierto.
Tanto él como 21 compañeros fueron quemados vivos el 3 de junio del año 1886 en Namugongo por no renunciar a su fe cristiana. Los creyentes fueron canonizados por el papa Pablo VI en el año 1964, y en la misma ciudad que les vio morir, se les conmemora hoy en la Basílica de los Mártires de Uganda.





LA LABOR DE LA IGLESIA FRENTE AL CORONAVIRUS


2 de junio de 2020

SAN FÉLIX DE NICOSIA

En el siglo de Giácomo Amoroso, italiano, laico de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos (1715-1787).
San Félix nació en la ciudad siciliana de Nicosia en el año 1715 con el nombre de Filippo Giácomo, provenía de una familia humilde y muy religiosa. Al quedarse huérfano de padre, tuvo que trabajar desde niño de zapatero para ayudar en el hogar, oficio que heredó de su difunto padre.
A los 20 años, pidió su admisión en el convento de los capuchinos para que fuera aceptado como Lego, ya que, por ser analfabeto no podía ser clérigo, en esta oportunidad fue rechazado. Sin renunciar por ello a sus propósitos, el joven se entregó al trabajo, las plegarias y la mortificación, renovando cada cierto tiempo su solicitud en el convento. Por fin, luego de siete años fue admitido en 1743 en el convento de los capuchinos en Mistreta luego de hablar personalmente con el padre provincial de Mesina que se encontraba de visita en Nicosia.
Un año después hizo su profesión tomando el nombre de fray Félix de Nicosia y fue llamado a su ciudad natal para ayudar al hermano limosnero en sus rondas por la ciudad, aquí realizó un gran apostolado entre la gente de todas las clases. Cada día recorría las calles y tocaba las puertas de los ricos; siempre agradecía a cada uno, recibiera o no donativos, diciendo: "Que sea por el amor de Dios".
A pesar de ser analfabeto, conocía muy bien las Sagradas Escrituras y la Doctrina de la Iglesia, pues trataba de aprenderse los pasajes bíblicos y textos de libros que se leían en el convento durante las comidas.
En privado, San Félix practicaba grandes austeridades y en público su amor a Dios se manifestaba con la caridad y la obediencia. Éstas cualidades atrajeron hacia él la atención de los fieles, que se encomendaban a sus oraciones. Realizó curaciones milagrosas, sobretodo en la epidemia que sacudió el pueblo de Cerami, en 1777. Curó también las enfermedades del espíritu, convirtiendo a muchos pecadores, inclusive a algunos delincuentes presos, a quienes el santo socorría con alimentos y con la Palabra de Dios.
Era muy devoto de la Eucaristía (se pasaba horas ante el sagrario), la Virgen de los Dolores (llevó en su pecho durante treinta años una estampa de la Virgen) y la Pasión de Cristo (pasaba mucho tiempo con los brazos en cruz meditando el crucifijo).
Murió el 31 de mayo de 1787 en el convento de Nicosia, a la edad de 78 años. Fue Beatificado el 12 de Febrero de 1888 por el Papa León XIII y Canonizado el 23 de Octubre del 2005 por el Papa Benedicto XVI.


MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA

Hoy la Iglesia celebra la memoria de “María, Madre de la Iglesia”


Este 1 de junio la Iglesia celebra la memoria de la Santísima Virgen María Madre de la Iglesia, cuya fecha fue establecida el lunes siguiente a Pentecostés.
El Vaticano estableció la memoria a través de un Decreto de la Congregación para el Culto Divino firmado el 11 de febrero de 2018.
El documento sostiene que el Papa Francisco “consideró atentamente que la promoción de esta devoción puede incrementar el sentido materno de la Iglesia en los Pastores, en los religiosos y en los fieles, así como la genuina piedad mariana”.
En el decreto, la misma Congregación señala que “esta celebración nos ayudará a recordar que el crecimiento de la vida cristiana, debe fundamentarse en el misterio de la Cruz, en la ofrenda de Cristo en el banquete eucarístico, y en la Virgen oferente, Madre del Redentor y de los redimidos”.
“La gozosa veneración otorgada a la Madre de Dios por la Iglesia en los tiempos actuales, a la luz de la reflexión sobre el misterio de Cristo y su naturaleza propia, no podía olvidar la figura de aquella Mujer, la Virgen María, que es Madre de Cristo y, a la vez, Madre de la Iglesia”, precisa el texto.
En una de sus columnas semanales, el Arzobispo de Los Ángeles, Mons. José Gomez, indicó que los primeros cristianos “tenían una conciencia profunda de que la Iglesia era su ‘madre’ espiritual, que los daba a luz en el bautismo, constituyéndolos en hijos de Dios a través de los sacramentos”.
También en el Nuevo Testamento “los apóstoles a menudo se referían a los fieles como a sus hijos espirituales, reflejando así nuevamente su comprensión de que la Iglesia es nuestra madre y nuestra familia”.
“Y en esto, los primeros cristianos entendieron que María era el símbolo perfecto de la maternidad espiritual de la Iglesia”, afirmó Mons. Gomez.
Por ello, señaló que la nueva memoria que los católicos celebrarán el 21 de mayo es “un profético redescubrimiento de una antigua devoción”.
En el siglo XX, el Papa Pablo VI, dirigiéndose a los padres conciliares del Vaticano II, declaró que María Santísima era Madre de la Iglesia.
La memoria “Virgen María, Madre de la Iglesia” recuerda que ella es Madre de todos los hombres y especialmente de los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, desde que es Madre de Jesús por la Encarnación.
Así lo confirmó Jesús desde la Cruz, antes de morir, al apóstol San Juan, y el discípulo la acogió como Madre.
La piedad de la Iglesia hacia la Santísima Virgen es un elemento intrínseco del culto cristiano, cumpliendo así la profecía de la Virgen, que dijo: “Me llamarán Bienaventurada todas las generaciones” (Lc 1,48).

VIRGEN DEL ROCÍO

Romería de la Virgen del Rocío: Este fue el mensaje del Papa Francisco


En el transcurso de la Misa Pontifical de Pentecostés celebrada esta mañana en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Almonte donde, debido a la crisis provocada por el COVID-19 permanece la venerada imagen de Nuestra Señora del Rocío, el párroco de Almonte, Francisco Jesús Martín Sirgo, ha dado a conocer el mensaje enviado por el papa Francisco a todos los rocieros en este día tan señalado para los devotos de la Blanca Paloma.

Asimismo, se ha anunciado el decreto de la Penitenciaría Apostólica por el que se prorroga, hasta el final de la pandemia, el tiempo jubilar que con motivo del centenario de la coronación canónica de la Virgen del Rocío se estaba celebrando.





El Papa Francisco envió un mensaje al Obispo de Huelva (España), Mons. José Vilaplana Blasco, con motivo de la romería de la Virgen del Rocío que debería haberse realizado el lunes 1 de junio y que no pudo celebrarse por la pandemia de coronavirus.
La Virgen del Rocío es una de las advocaciones marianas más veneradas en España y su romería que tiene lugar el lunes siguiente al domingo de Pentecostés, es una de las más numerosas, llegando a reunir a más de un millón de personas.
Ante la cancelación de esta Romería, el Papa Francisco envió un mensaje al Obispo de Huelva en donde recordó que este año la tradicional romería “se vive como peregrinación espiritual a la ermita de Almonte”.
El Papa animó a los devotos de esta Virgen a que “en los momento actuales que está atravesando la humanidad entera, sigan caminando hacia Dios entre las marismas de la vida y, con el ejemplo de María, la Sin Pecado, sepan cantar con palabras y obras la misericordia divina a todas las gentes”. 
El Papa Francisco en su mensaje pidió “la maternal protección de la Blanca Paloma”.
Además coincide que la Santa Sede había concedido un Año Jubilar Rociero por el centenario de la Coronación de la Virgen, que se celebra bajo el lema “Reina del Rocío: caminar con María hacia Cristo” y que comenzó el 8 de junio de 2019 y estaba previsto que finalizara el próximo 7 de junio de 2020.
Sin embargo, la Penitenciaría Apostólica a petición del Mons. Vilaplana, Obispo de Huelva, aceptó que este Jubileo Mariano se extendiera “hasta el fin de la epidemia del COVID-19, de forma que el pueblo cristiano esté seguro el día que se cierre solemnemente el Jubileo”.









¡¡ FELICIDADES A TODOS LOS QUE HOY CELEBRA  SU  ONOMÁSTICA !!