Blog Educativo: Religión Católica. CEIP Luis Palacios Valdepeñas (Cuidad Real)
14 de junio de 2024
SAN ELISEO
13 de junio de 2024
SAN ANTONIO DE PADUA
El 13 de junio la Iglesia celebra la fiesta de uno de los santos más conocidos y venerados en el mundo, San Antonio de Padua, a quien la tradición ha colocado como intercesor de quienes han extraviado algún objeto, de aquellos que buscan pareja y, más recientemente, de quienes padecen la enfermedad celíaca.
San Antonio de Padua, también conocido como San Antonio de Lisboa -por el lugar donde nació- perteneció a una familia de origen noble. Su nombre secular fue Fernando Martim de Bulhões e Taveira Azevedo, nacido en Portugal en 1195. Desde niño se consagró a la Santísima Virgen. En su juventud temprana pasó por una etapa rodeado de sensualidades y frivolidades, pero que supo bien rechazar, ayudado por la gracia de Dios y una amistad con Él, labrada en la oración y en el trato frecuente con el Santísimo Sacramento. Antonio aprendió muy bien que solo Dios es quien fortalece.
Fue admitido en la Orden Franciscana a inicios de 1221; participó en Asís, Italia, del capítulo general de la orden de ese año y más adelante fue enviado a predicar en diversas ciudades. Era tal su habilidad para la predicación que el Papa Gregorio IX lo llamó “Arca del Testamento”. Su elocuencia y trato simpático caló en el corazón de la gente, que buscaba estar cerca de él y que en más de una oportunidad le arrancó pedazos de su hábito. Por esa razón se le asignó un grupo de hermanos para protegerlo. En ocasiones, San Antonio predicaba en plazas y mercados. Sus sermones transformaron muchos corazones, y los conversos solían caer de rodillas a sus pies, agradecidos de reencontrarse con el amor y el perdón de Dios.
Fray Antonio se trasladó a Padua, donde ya había trabajado anteriormente. Allí denunció y combatió el vicio de la usura y la frivolidad. También dio allí muestra de lucidez y sabiduría. Y es que Antonio fue un hombre de estudio y de gran capacidad intelectual. A pesar de su juventud, exhibía una madurez poco común en la fe. En síntesis, fue hombre de oración y acción, y por su intercesión se obraron muchos milagros, la mayoría de los cuales han marcado para siempre a los fieles. Uno de ellos es este: un hombre retó a Fray Antonio a probar que Jesús estaba en la Eucaristía. Para ello, con ánimo de mofa, dejó sin comer tres días a su mula. Luego la llevó frente al templo y le mostró pasto fresco para comer, esperando que la mula le haga un “desaire” a Dios y se precipite sobre el alimento. Para su desconcierto y el de los que estaban presentes, la mula no comió; por el contrario, se hincó sobre sus patas delanteras, como si se pusiese de rodillas. San Antonio estaba frente al pobre animal con el Santísimo elevado en las manos. Aquella mula había sido capaz de reconocer perfectamente al que tenía enfrente: Dios.
En otra ocasión, mientras oraba, se le apareció el niño Jesús y Antonio lo sostuvo en brazos, milagro que nos recuerda la ternura de Dios.
Exhausto y enfermo, hacia el final de sus días, el Santo se retiró a los bosques de las afueras para reponerse y orar. Viendo que su vida llegaba a su fin, pidió regresar a Padua, pero solo llegó hasta los límites de la ciudad.
El 13 de junio de 1231, Antonio recibió los últimos sacramentos, entonó un canto a la Virgen con dificultad y antes de partir a la Casa del Padre, dijo sonriente: "Veo venir a Nuestro Señor". Murió con solo 35 años. Fue canonizado por el Papa Gregorio IX antes de que transcurra siquiera un año de su muerte, y declarado Doctor de la Iglesia en el siglo XX por el Papa Pío XII.
Los objetos perdidos
Que San Antonio de Padua sea intercesor eficaz en esos momentos en los que alguien ha extraviado algo se habría originado en un problema que tuvo con un novicio.
Cierto día un novicio huyó del convento con el salterio que usaba el Santo. Antonio oró para recuperar el libro. El ladrón tuvo ese día una visión terrible sobre su destino, que lo obligó a regresar y devolver lo robado.
Muchos fieles acuden a San Antonio para que interceda para encontrar un buen esposo o una buena esposa. También es patrono de las mujeres estériles, pobres, viajeros, albañiles, panaderos y papeleros.
Recursos sobre San Antonio de Padua aquí:
- Biografía
- Rosario a San Antonio de Padua
- Los trece martes a San Antonio
- Novena a San Antonio de Padua
- Letanías de San Antonio
- Oración a San Antonio en el día de su fiesta - 13 de Junio
- Una oración breve
- Oración de Liberación de San Antonio
- Oración diaria para los devotos
- Oración eficaz a San Antonio para cualquier necesidad
- Oración en una necesidad a San Antonio
- Oración infalible a San Antonio
- Oración para pedir la Intercesión de San Antonio
- Oración por los pobres
BEATA FLORIDA CEVOLI
- Datos iniciales
- El llamamiento de Dios
- A la escuela de sor Verónica Giuliani
- A tal abadesa tal vicaria
- Veinticinco años a la guía de la comunidad
- Una espiritualidad centrada en el amor
- En el misterio del amor "penante"
- Hacia el encuentro con el Amor
- Himno a la Beata Florida Cevoli
- San Juan Pablo II sobre la Beata Florida Cevoli
- Beata Florida Cevoli, Biografía del L'Osservatore Romano
11 de junio de 2024
SAN BERNABÉ APÓSTOL
- Oración a San Bernabé Apóstol
- Oración a San Bernabé Apóstol (2)
- San Bernabé en la Enciclopedia Católica
- Epístola de San Bernabé
10 de junio de 2024
BEATO JUAN DOMINICI
Entre los registros del Beato Juan Dominici que han llegado a nosotros, hay una breve biografía escrita por San Antonino, Arzobispo de Florencia, así como un retrato pintado del famoso Fray Angélico, en los muros de la catedral de San Marcos.
San Juan era un florentino de origen humilde que vino al mundo en 1376. A los 18 años recibió el hábito de los dominicos, en el priorato de Santa María Novella, pese a cierta oposición causada por su falta de educación y su tendencia a tartamudear. Pero aquellas carencias quedaron compensadas por su extraordinaria capacidad de retener en la memoria lo que aprendía. El Santo se convirtió en poco tiempo, en uno de los mejores teólogos de su época y en un predicador elocuente. Escribió los ‘laudi’o himnos en la lengua vernácula. Después de terminar sus estudios en la Universidad de París, dedicó 12 años a la enseñanza y la predicación en Venecia. Se le nombró prior en Santa María Novella. En Fiésole y en Venecia, fundó nuevas casas para monjes y estableció un convento para monjas dominicas, llamado Corpus Christi. Desde aquí trabajó para introducir o restablecer la estricta regla de Santo en varios prioratos.
Asimismo, se preocupó muchísimo para que se impartiese una educación cristiana a la juventud y fue el primero en combatir las perniciosas tendencias de la nueva herejía que comenzaba ya a ser un peligro: el humanismo. En 1406, asistió al cónclave que eligió al Papa Gregorio XII. Después fue el confesor y consejero del Pontífice y éste, le consagró Arzobispo de Ragusa y Cardenal de San Sixto. Murió en Buda, Hungría, el 10 de junio de 1419. Su culto fue confirmado en 1832.
9 de junio de 2024
SAN EFRÉN
Efrén significa: "muy fructífero".
San Efrén logró ya durante su vida gran fama como poeta y compositor de himnos religiosos, y en la antigüedad fue el más grande poeta cantor de la Santísima Virgen. La Iglesia Católica lo ha declarado Doctor de la Iglesia y los antiguos lo llamaban "Arpa del Espíritu Santo". Tenía especialísima cualidad para escribir poesías, y San Basilio dice que era tal la estimación que los antiguos tenían por sus escritos, que después de las lecturas de la Sagrada Escritura, en varias iglesias se leía alguna página escrita por este santo.
- Biografía de San Efrén
- Vigilad, pues vendrá a de nuevo
- La palabra de Dios, fuente inagotable de vida
- La cruz de Cristo, salvación del género humano - San Efrén
- Muestra de las obras de San Efrén
- Oración de San Efrén de Siria
- San Efrén en la Enciclopedia Católica
- Códice Efrén Rescripto
SAN MEDARDO
Medardo significa: "audaz y valeroso" (Med: audaz. Adr: valeroso. Del antiguo alemán).
San Medardo es el santo preferido de los campesinos de Francia. Le tienen gran fe para que les obtenga lluvias para los tiempos de la siembra, y para que les cuide sus viñedos o plantaciones de uva, contra los ladrones y el mal tiempo.
Siendo muy joven, una vez le regaló su caballo a un pobre viajero que lloraba porque los ladrones le habían robado el caballo en el que viajaba. Su papá al verlo tan generoso para con los necesitados opinó que el hijo más iba a servir para sacerdote que para negociante. Y así sucedió.
A los 33 años fue ordenado sacerdote, y siguió ejercitando una gran caridad para con los pobres. A los estudiantes muy necesitados los sentaba a su mesa, gratuitamente para que se alimentaran lo mejor posible. Con sus oraciones obtuvo lluvias para los campos, y en otras ocasiones libró de granizadas los cultivos.
Como era un sacerdote verdaderamente ejemplar fue elegido obispo y entonces le sucedieron unas anécdotas que se han hecho famosas.
Tenía San Medardo una vaquita, y para saber por dónde andaba el animalejo le había colgado al pescuezo una campanilla que iba anunciando por dónde estaba pastando. Y sucedió que un ladrón le robó la vaca. El ratero le quitó la campanilla del pescuezo y la echó entre las alforjas, pero la campana seguía sonando. Entonces la llenó de pasto y la escondió entre el montón de pasto seco de su pesebrera, pero la campana siguió sonando. Al fin el ladrón dispuso enterrar la campana en el suelo, pero apenas se acostó para dormir, empezó a oír que seguía sonando. Desesperado sacó la campana y colgándola otra vez del pescuezo de la vaca se fue a donde el santo y le devolvió el animal robado, diciéndole: "Padre, aquí le traigo su vaca, porque la campanilla no quiso dejar de sonar ni por un momento", y San Medardo le dijo sonriente: "Hijo, lo que sonaba no era la campanilla, era tu conciencia, que no quería que te quedaras en paz con este pecado". Al otro le fue muy provechosa esta lección.
Tenía San Medardo un cultivo de matas de uva y una noche en pleno tiempo de cosecha entraron los ladrones a robarle las uvas. Pero cuando ya tenían los costales llenos, fueron a salir y no encontraron la puerta de salida. Les parecía como si se hubieran vuelto ciegos, porque por ninguna parte encontraron la puerta de salida. Y así amaneció y llegó el santo, y ellos muy asustados le pidieron perdón y con tal de que no los denunciara, le dejaron también los costales, y así el santo recolectó sus uvas gratis y de encima le dieron los costales.
También tenía San Medardo unas colmenas que le producían muy buena miel, y las abejas eran muy mansas y muy buenas. Pero un día llegó un ratero a robarse la miel y las abejas lo persiguieron tan terriblemente que al otro no le quedó otro remedio que meterse a la casa del santo a pedirle que rezara por él. San Medardo echó una bendición a las abejas y estas se fueron muy obedientes, y él vuelto hacia el ladrón le dijo: "Esto es señal de los castigos que te pueden llegar si sigues robando. Ahora son unas sencillas abejas, pero después los que te picarán serán tus remordimientos eternamente". Y el otro no volvió a robar.









