31 de mayo de 2026

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

El primer domingo después de Pentecostés se celebra a Dios, Uno y Trino: “Es el único creador del mundo, de todos nosotros: precisamente este Dios único es trinitario, un círculo de amor”, decía el Papa Benedicto XVI. Este día está dedicado a Dios amor, que precisamente por serlo, es también “comunidad”. El ser humano, como creatura llamada a vivir el amor pleno, está llamado también a vivir en relación con Dios y con los hermanos. 





La Iglesia Católica celebra este domingo 31 de mayo el misterio central de la fe cristiana: la Santísima Trinidad. El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que Dios es uno y trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

La Iglesia recuerda y propone que en esta Solemnidad todos los fieles renueven la opción por el amor como respuesta a Dios y al prójimo para así encontrar la verdad y la felicidad.

En una de sus catequesis, el Papa Benedicto XVI recuerda que “la prueba más grande que somos hechos a imagen de la Trinidad es esta: solo el amor nos hace felices, porque vivimos en relación, y vivimos para amar y para ser amados”.

El Papa también afirma que los fieles están “llamados a ser una comunidad de amor y de vida, en la cual las diversidades nos lleven a formar una ‘parábola de comunión’”.

Por el Espíritu Santo los creyentes pueden conocer la intimidad de Dios mismo, descubriendo que? Él es la comunión de luz y de amor,?un?eterno diálogo entre el Padre y el Hijo en el Espíritu Santo.

La historia de San Agustín permite ahondar un poco más en el misterio de la Trinidad. Se encontraba el santo paseando un día por la playa, intentando comprender este misterio. Se encontró a un niño que había hecho un hoyo en la arena y con una concha llenaba el agujero con agua del mar.

El niño corría hasta la orilla, llenaba la concha con agua y la depositaba en el hoyo que había hecho en la arena. San Agustín le preguntó al niño por qué lo hacía, y el pequeño respondió que intentaba vaciar toda el agua del mar en el agujero.

Al escucharlo, San Agustín le dijo al niño que eso era imposible, a lo que el niño respondió que si aquello era imposible hacer, más imposible aún era el tratar de decifrar el misterio de la Santísima Trinidad.



La Trinidad es el término empleado para significar la doctrina central de la religión Cristiana: la verdad que en la unidad del Altísimo, hay Tres Personas, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, estas Tres Personas siendo verdaderamente distintas una de la otra.

 

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