10 de septiembre de 2019

SANTA MARÍA DE LA CABEZA

María de la Cabeza nació en Madrid o no lejos de esta localidad. Sus padres, piadosos y honestos, pertenecían al grupo de los llamados mozárabes. Fue esposa de san Isidro Labrador. No es fácil decir con qué santidad y trabajos llevó su vida de mujer casada. Sus ocupaciones eran arreglar la casa, limpiarla, guisar la comida, hacer el pan con sus propias manos, todo tan sencillo que lo único que brillaba en su vida eran la humildad, la paciencia, la devoción, la austeridad y otras virtudes, con las cuales era rica a los ojos de Dios. Con su marido era muy servicial y atenta. Vivían tan unidos como si fueran dos en una sola carne, un solo corazón y un alma única. Le ayudaba en los quehaceres rústicos, en trabajar las hortalizas, y en hacer pozos no menos que en el oficio de la caridad, sin abandonar nunca su continua oración.
Como ambos esposos no tenían mayor ilusión que llevar una vida pura y fervorosamente dedicada a Dios, un día se pusieron de acuerdo para separarse, después de criar su único hijo, quedándose él en Madrid, y ella marchándose a una ermita, situada en un lugar próximo al río Jarama. Su nuevo género de vida solitaria, casi celeste, consistía en obsequiar a la Virgen, hacer largas y profundas meditaciones, teniendo a Dios como maestro, limpiar la suciedad de la capilla, adornar los altares, pedir por los pueblos vecinos ayuda para cuidar la lámpara, y otros menesteres.
Estando entregada a esta clase de vida piadosa, unos hombres enemigos, sembradores de cizaña en aquel campo tan limpio de malas hierbas, comunicaron a Isidro que hacía mala vida con los pastores. El santo varón, buen conocedor de la fidelidad y del pudor de su esposa, rechazó a los delatores como agentes del diablo. De todos modos quiso saber de donde habían sacado aquellas especulaciones. La siguió los pasos uno de tantos días. Con sus propios ojos vio que su mujer, como de costumbre, con la mayor naturalidad, se acercó al río, que, aquel día bajaba lleno de agua,  por las lluvias abundantes caídas y, con mucho ímpetu extendió su mantilla sobre la corriente y, como si fuera una barquilla, pasó tranquilamente a la otra orilla, sin dificultad alguna. Con la contemplación directa de esta escena, repetida en otros días, el honor de esta mujer continuó intacto ante su marido y ante los vecinos de la comarca.
En los últimos años de su vida regresó a Madrid y de nuevo empezó a vivir con la admirable vida santa de antes. Después de morir su marido, volvió a su querida casa de la Virgen, como si fuera una ciudad bien defendida por Dios. En este lugar murió, llena de años y méritos.
Fue enterrada piadosa y religiosamente en la misma ermita, en un lugar, especialmente escogido por miedo a una posible profanación de los sarracenos. Cuando éstos fueron expulsados a sus tierras africanas, vigente todavía el ejemplo de la vida santa de esta mujer, fueron localizados sus restos, gracias a una inspiración del cielo. Al sacarlos, todos advirtieron un olor especialmente agradable, nunca percibido.
Hoy sus restos se veneran en Madrid. Muchos aseguran que hace incontables milagros, principalmente curaciones repentinas de dolores de cabeza. Todas esas circunstancias, examinadas por jueces apostólicos, hicieron que Inocencio XII aprobara su culto inmemorial y que últimamente Benedicto XIV le concediera Misa y Oficio propio, asignando la fiesta para un día de mayo en Madrid y en toda la diócesis toledana.

FIESTA DE LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN MARÍA



La Iglesia recuerda el día del nacimiento de la Virgen María cada 8 de septiembre. El Evangelio no nos da datos del nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Algunas, considerando a María descendiente de David, señalan su nacimiento en Belén. Otra corriente griega y armenia, señala Nazareth como cuna de María.
La celebración de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, es conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino, el cual se cierra con la Dormición, en agosto. En Occidente fue introducida hacia el siglo VII y era celebrada con una procesión-letanía, que terminaba en la Basílica de Santa María la Mayor.
Recursos sobre la Natividad de la Virgen María:




La procesión de la Virgen de Consolación pone el broche de oro a las Fiestas de la Vendimia y el Vino



Valdepeñas ha celebrado el día de su patrona, la Virgen de Consolación, con la procesión que ha salido de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción puntual a su cita como cada 8 de septiembre poniendo punto y final a las Fiestas de la Vendimia y el Vino. No obstante, lo ha hecho bajo amenaza de lluvia y en torno a las nueve menos cuarto de la noche, en vez de a las ocho, a la espera de si salía o no. Finalmente desde la hermandad se ha decidido salir a la calle a la vista de que parecía que no iba a llover.

Cientos de valdepeñeros se han echado a la calle para venerar a su patrona, en algunos casos tirándole pétalos de flores desde los balcones y dedicándole alguna canción. En la salida procesional no han faltado representantes de las hermandades y cofradías de Semana Santa, así como los miembros de la corporación municipal, mujeres de mantilla, niñas de Primera Comunión y decenas de personas alumbrando.

Rodeada de flores blancas, la carroza de la Virgen, y finalizando la comitiva, las agrupaciones musicales Maestro Ibáñez y Ciudad de Valdepeñas. La procesión ha recorrido las calles Real, Cervantes, Seis de Junio, Cristo y Virgen.








FELICIDADES A TODAS LAS PERSONAS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA.


SANTA TERESA DE CALCUTA

Agnes Gonxha Bojaxhiu nació en 1910 en Skopje, entonces Albania y actual Macedonia. Murió el 5 de septiembre de 1997 en su amada Calcuta, India. Cuando se hizo religiosa tomó el nombre de Teresa. Es la fundadora de las Misioneras de la Caridad.
Decía de sí misma: “De sangre soy albanesa. De ciudadanía, India. En lo referente a la fe, soy una monja Católica. Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón, pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”.




3 de septiembre de 2019

SAN GREGORIO MAGNO


El Papa Gregorio I, con más justicia llamado "Magno", fue el primer Pontífice que fue monje y ascendió a la silla apostólica cuando Italia se hallaba en una condición deplorable como consecuencia de las luchas entre los ostrogodos y el emperador Justiniano, que terminaron con la derrota y muerte de Totila, en el año 562.
Aunque San Gregorio cumplía fiel y honrosamente sus funciones como prefecto, desde hacía tiempo se sentía llamado a una vocación superior, hasta que por fin resolvió apartarse del mundo y consagrarse al servicio de Dios, siendo ordenado séptimo diácono de la Iglesia Romana y enviado como embajador ante la corte bizantina. A principios del año 586, tras volver a Roma, se convirtió en abad del monasterio de San Andrés.
En el año 590, una terrible epidemia arrebató la vida al Papa Pelagio y el pueblo escogió a Gregorio como nuevo Pontífice. Desde el momento que asumió el cargo de Papa, se impuso el doble deber de catequizar y cumplir con la disciplina; prohibió el cobro injusto de primas por entierros en iglesias, por ordenaciones o por conferir el palio y no permitió a los diáconos dirigir la parte cantada de la misa a menos que fueran escogidos por sus voces más que por su carácter. También destacó como predicador escogiendo temas del Evangelio del día y, hasta nosotros ha llegado algunas de sus homilías, llenas de elocuencia y sentido común, terminadas con una enseñanza moral que podía adaptarse a cada caso. Fue un excelente administrador de la Sede Pontificia pues todos los súbditos estaban contentos con lo que les tocaba en la distribución de bienes y aún entraba dinero a la tesorería.
De toda su labor religiosa en occidente, la conversión de Inglaterra y el éxito que coronó sus esfuerzos encaminados hacia esta dirección fue para él, el mayor triunfo de su vida. Se le reconoce a San Gregorio la compilación del Antiphonario, la revisión y reestructuración del sistema de música sacra, la fundación de la famosa Schola Cantorum de Roma y la composición de varios himnos muy conocidos. Pero su verdadera obra se proyecta en otras direcciones. Se le venera como el cuarto Doctor de la Iglesia Latina, por haber dado una clara expresión a ciertas doctrinas religiosas que aún no habían sido bien definidas y quizá su mayor labor fue el fortalecimiento de la Sede.

SANTA RAQUEL

SANTA RAQUEL
2 de septiembre



Santa Raquel, esposa de Jacob y una de las hijas más bellas de Labán. En el tiempo en que trabajaba Jacob para Labán,  se enamoró de Ella. Gracias al amor que sentía por Ella, aguantó siete años de duro trabajo en casa de Labán. Pero el padre de Raquel le dijo que si quería casarse con Raquel, tenía que estar siete años más trabajando haciendo prosperar sus rebaños.

Al cabo de los siete años, en la ceremonia de la boda el padre le entregó la mujer cubierta con el velo nupcial que no era transparente. Y tras la ceremonia, ya anochecido, la introdujo en su tienda. Al día siguiente, con la luz del sol, supo Jacob que con quien se había casado no era con Raquel, sino con su hermana Lía.

Porque el padre quería casar primero a la mayor, por lo que no pudo Jacob repudiar a Lía. Entonces quiso trabajar otros siete años hasta conseguir a Raquel y así lo hizo, por lo que pasó Raquel a ser la segunda esposa de Jacob. Pero los celos entre las hermanas complicaron mucho las cosas, porque el estaba por Raquel y Ésta por el.
Durante muchos años, Raquel no pudo tener hijos hasta que al final tuvo dos José y Benjamín, los preferidos de Jacob.

Lloró Jacob amargamente a Raquel cuando murió y la enterró cerca de Belén, y le construyó una tumba que todavía hoy se mantiene en pie en memoria de su gran amor.

Raquel es un nombre femenino de origen hebreo (Rajel), que significa 'oveja o cordero', animales que , un simbolizan la pureza.



¡¡¡MUCHAS FELICIDADES A TODAS LAS PERSONAS QUE HOY CELEBRAN SU ONOMÁSTICA|||  
EN ESPECIAL FELICITAMOS A NUESTRA MAESTRA DE EDUCACIÖN FÍSICA: RAQUEL  



SAN ARTURO

SAN ARTURO
1 de Septiembre




Muy poco se conoce de este Santo, que se mencionan en crónicas de la Orden Trinitaria con título de Beato. El martirologio cristiano, ni los Bolandistas (grupo estudioso y crítico de las leyendas de los Santos), ni ningún otro santoral lo conoce. Su fiesta se celebra el día 1 de septiembre, fecha en que, según estas crónicas, fue su martirio. Nació en Irlanda, (tierra de mártires y Santos, que ha dado mucha gloria a Dios, a través de los siglos, por la integridad y el vigor de su fe), y que, en tiempos de San Arturo, había aumentado mucho la vitalidad católica, pero muchos cristianos padecían por la persecución de piratas sarracenos, que los capturaban para ser esclavos.
Ante esto, Arturo entró en la Orden Trinitaria, dedicada a la liberación de cristianos y la predicación del Evangelio. Partió a Oriente a rescatar a los fieles que estaban prisioneros.
Es casi seguro, según las crónicas de la Orden, que visitó los Lugares Santos. Se sabe que estuvo en Babilonia, si bien se ignora si vivió mucho tiempo en ella. A los discípulos del Corán se les hizo pesada su presencia, por su fe, caridad, ardiente predicación y fue hecho prisionero en Babilonia y quemado vivo, por odio a la fe y a la doctrina de nuestra Religión.
A raíz de haber obtenido Fray Arturo la palma del martirio, se difundió su veneración rápidamente por amplias regiones. Y ha sido y es grande la devoción que en muchas partes se le tiene, desde el siglo XIII.


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