Blog Educativo: Religión Católica. CEIP Luis Palacios Valdepeñas (Cuidad Real)
17 de octubre de 2021
SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA
Nace entre años 30 al 35 AD, muere C 107AD. San Ignacio de Antioquía fue discípulo directo de San Pablo y San Juan. Segundo sucesor de Pedro en el gobierno de la Iglesia de Antioquía; El primero en llamar a la Iglesia "Católica". Sus escritos demuestran que la doctrina de la Iglesia Católica viene de Jesucristo por medio de los Apóstoles. Esta doctrina incluye: La Eucaristía; La jerarquía y la obediencia a los obispos; La presidencia de la iglesia de Roma; La virginidad de María y el don de la virginidad; El privilegio que es morir mártir de Cristo.
Condenado a morir devorado por las fieras, fue trasladado a Roma y allí recibió la corona de su glorioso martirio el año 107, en tiempos del emperador Trajano. En su viaje a Roma, escribió siete cartas, dirigidas a varias Iglesias, en las que trata sabia y eruditamente de Cristo, de la constitución de la Iglesia y de la vida cristiana.
Fuente: Corazones
- Fuego Ardiente de Amor
- Itinerario hacia el martirio en Roma
- Restos del Santo son llevados a Antioquía
- Enseñanzas
- Oración a San Ignacio de Antioquía
SANTA MARGARITA DE ALACOQUE
Santa Margarita María nació el 25 de julio de 1647, en Janots, Borgoña. Fue la quinta de 7 hijos de un notario acomodado. A los cuatro años Margarita hizo una promesa al Señor. Sintiéndose inspirada rezó: "Oh Dios Mío, os consagro mi pureza y hago voto de perpetua castidad." Aunque ella misma confesó más tarde que no entendía lo que significaba las palabras "voto" o "castidad." Cuando tenía 8 años, murió su padre. Ingresaron a la niña en la escuela de las Clarisas Pobres de Charolles. Desde el primer momento, se sintió atraída por la vida de las religiosas en quienes la piedad de Margarita produjo tan buena impresión, que le permitieron hacer la Primera Comunión a los 9 años, lo cual no se acostumbraba en aquella época. Dos años después, Margarita contrajo una dolorosa enfermedad reumática que la obligó a guardar cama hasta los 15 años. Por este motivo tuvo que regresar a su casa.
- Hija de la Virgen María
- El Santísimo Sacramento
- Ingreso al Convento
- Tres armas para la lucha
- Revelaciones del Corazón de Jesús
- Agudas pruebas
- Cuarta Revelación
- Su muerte
- Oración a Santa Margarita de Alacoque
15 de octubre de 2021
SANTA TERESA DE ÁVILA
Teresa nació en Ávila el 28 de marzo de 1515. A los dieciocho años, entra en el Carmelo. A los cuarenta y cinco años, para responder a las gracias extraordinarias del Señor, emprende una nueva vida cuya divisa será: «O sufrir o morir». Es entonces cuando funda el convento de San José de Ávila, primero de los quince Carmelos que establecerá en España. Con San Juan de la Cruz, introdujo la gran reforma carmelitana. Sus escritos son un modelo seguro en los caminos de la plegaria y de la perfección. Murió en Alba de Tormes, al anochecer del 4 de octubre de 1582. Pablo VI la declaró doctora de la Iglesia el 27 de septiembre de 1970.
Se cree que la palabra "Teresa" viene de la palabra griega "teriso" que se traduce por "cultivar"; cultivadora. O de la palabra "terao" que significa "cazar", "la cazadora". Como bien dice el Padre Sálesman en su biografía, ambos títulos le quedan bien a Santa Teresa, por ser ella "Cultivadora" de las virtudes y "cazadora" de almas para llevarlas al cielo.
- Su vida
- Enfermedad y Conversión
- Lucha con la Oración
- La Penitencia y la Cruz
- Persecuciones
- Escritora mística
- Fundadora
- Convento de San José
- La reforma de los religiosos carmelitas
- La Persecución
- Ingenio y Franqueza
- Últimos Años
- Oración a Santa Teresa de Jesús - de San Alfonso de Ligorio
- Poemas de Santa Teresa
14 de octubre de 2021
DOMUND 2021
LEMA
·
“CUENTA...”. La Buena Noticia que has
experimentado no es para ser guardada: la vida de Cristo provoca un
agradecimiento y una alegría que no se pueden contener. Tu testimonio de cómo
el Señor ha tocado tu corazón es importante también para otros. ¡Compártelo!
·
“... LO QUE HAS VISTO Y OÍDO”. La fe te ha
entrado por el oído: una vez fueron tus padres, sacerdotes, catequistas,
profesores, amigos... quienes te hablaron de Dios. Luego tú has ido conociendo
“en carne propia” la fuerza de su amor. Y también has visto y oído el
testimonio de los misioneros: su ejemplo de entrega ha sacudido tu compromiso
bautismal de ser apóstol generoso y alegre del Evangelio.
CARTEL
·
EL OJO. ¿Qué has visto tú en Cristo, en su
actitud hacia ti, hacia los más frágiles, hacia toda la humanidad? Y Él, ¿a qué
te ha abierto los ojos? Una mirada limpia nos hace capaces de ver la belleza
del bien y de contemplar el amor de Dios actuando en tantos misioneros que
expresan en sus obras la misericordia del Señor.
·
LA OREJA. Dios habla de muchas maneras, y
somos testigos de que su Palabra es transformadora. Si escuchar esa Palabra te
ha llevado del “nada va a cambiar” al “las cosas pueden ser diferentes”, si
cada vez que has oído el testimonio de un misionero te ha hecho vibrar, tú
también estás llamado a ser misionero/a de esperanza.
·
LA BOCA. Ahora cuenta lo que Jesús ha hecho
contigo. Hazlo con tu alegría, tus palabras, tus gestos, tu ayuda a los
misioneros y a las Iglesias nacientes. Lleva la Buena Noticia a un mundo
saturado de malas noticias; haz resonar la Palabra que colma de sentido en
medio de tantas palabras huecas.
·
Y... LA NARIZ. Deja que tu “olfato católico misionero”
te ayude a encontrar modos de comunicar el bien, desde tu entorno más cercano,
hasta el confín de la tierra.
OBJETIVOS
·
Explicar la labor evangelizadora en los
territorios de misión y mostrar la vida de las comunidades que constituyen las
Iglesias jóvenes.
·
Buscar fondos para mantener a la Iglesia en
esos territorios encomendados a la Congregación para la Evangelización de los
Pueblos.
·
Fomentar las vocaciones misioneras –que no
son algo de ayer, sino de hoy y de siempre–, así como la formación y la oración
misionera de todo el pueblo de Dios.
· Dar a conocer las Obras Misionales Pontificias y su función esencial para la animación y la cooperación misioneras.
SAN CALIXTO I
Cuando San Ceferino ascendió al Pontificado, en el año 199, nombró a Calixto superintendente del cementerio cristiano de la Vía Apia, que se llama actualmente cementerio de San Calixto. Se dice que el santo ensanchó el cementerio y suprimió los terrenos privados; probablemente fue esa la primera propiedad que poseyó la Iglesia. San Calixto fue ordenado diácono por San Ceferino y llegó a ser su íntimo amigo y consejero.
San Calixto fue elegido por la mayoría del pueblo y el clero de Roma para suceder a San Ceferino.
Los rigoristas encabezados por San Hipólito, se quejaban de que San Calixto hubiese determinado de que el hecho de cometer un pecado mortal no era razón suficiente para deponer a un obispo; que hubiese admitido a las órdenes a quienes se habían casado dos o tres veces y que hubiese reconocido las legitimidad de los matrimonios entres los esclavos y mujeres libres, lo cual estaba prohibido por la ley civil. Por otra parte, Chapman llega a decir que el santo fue una gran defensor de la sana doctrina y de la disciplina.
San Calixto fue sepultado en la Vía Aurelia, probablemente martirizado.
SAN EDUARDO
Después del abandono, las luchas y la opresión durante el reinado de los dos soberanos daneses, Harold Harefoot y Artacanuto, el pueblo inglés acogió con júbilo al representante de la antigua dinastía inglesa, San Eduardo el Confesor. Las cualidades que merecieron a Eduardo ser venerado como santo, se referían más bien a su persona que a su administración como soberano pues era un hombre piadoso, amable y amante de la paz.
Eduardo era hijo de Eteredo y de la normanda Ema. Durante la época de la supremacía danesa, fue enviado a Normandía cuando tenía 10 años y regresó a su patria en 1042 cuando fue elegido rey. A la edad de 42 años contrajo matrimonio con Edith, la hija del Conde Godwino, la mayor amenaza para su reino. La tradición sostiene que San Eduardo y su esposa guardaron perpetua continencia por amor a Dios y como un medio pra alcanzar la perfección.
La administración justa y equitativa de San Eduardo le hizo muy popular entre sus súbitos. La perfecta armonía que reinaba entre él y sus consejeros se convitió más tarde en el sueño dorado ya que durante el reinado de Eudardo, los barones normandos y los representantes del pueblo inglés ejercieron una profunda influencia en la legislación y el gobierno. Uno de los actos más populares del reinado de San Eduardo fue la supresión del impuesto para el ejército; los impuestos recaudados de casa en casa en la época del santo fueron repartidos entre los pobres.
Durante el destierro en Normandía, San Eduardo había prometido ir en peregrinación al sepulcro de San Pedro en Roma, si Dios se dignaba poner término a las desventuras de su familia. Después de su ascenso al trono, convocó un concilio y manifestó públicamente la promesa con que se había ligado. Sin embargo, la Asamblea le manifestó que con su partida se abriría el camino a las disensiones en el interior del país y los ataques de las potencias extranjeras. El rey decidió someter el asunto a juicio del Papa San León IX, quien le sugirió repartir el dinero que habría gastado en el viaje entre los pobres, y construir un monasterio en honor a San Pedro.
El último año de vida del santo se vio turbado por la tensión entre el Conde Tostig Godwinsson de Nortumbría y sus súbitos; finalmente el monarca tuvo que desterrar al conde. Falleció en 1065. La canonización de San Eduardo tuvo lugar en 1161, y dos años después de que su cuerpo se mantenía incorrupto, fue trasladado por Santo Tomás Becket a una capilla del coro de la abadía de Westminster, de la cual San Eduardo fue su promotor, el 13 de octubre, fecha en que se celebra actualmente su fiesta.











